A veces olvidamos que la retórica del presidente Trump no se forjó en la elaboración de políticas públicas o en discusiones con expertos en política exterior, sino en entrevistas semanales con su programa favorito, Fox and Friends.

Antes de lanzar su candidatura, Trump aparecía en el mencionado programa cada lunes para hablar sobre temas del día.

En la emisión del 8 de abril del 2013 Steve Doocy, conductor del programa, comentó que el presidente norcoreano Kim Jong-Un podría probar muy pronto un arma nuclear, algo estúpido ; sin embargo, dijo Doocy, China podría presionar para que no lo haga.

Bueno, creo que China tiene un control total sobre la situación , respondió Trump. Corea del Norte no duraría un mes sin China y (...) francamente, como usted sabe, y lo he estado diciendo durante mucho tiempo y la gente empieza a ver que tengo razón, China no es nuestra amiga .

Desde cuatro años atrás, Donald Trump tiene ensayado su discurso sobre Corea del Norte, tanto, que al día de hoy no lo ha cambiado.

En marzo de este año, el presidente tuiteó: China podría resolver este problema fácilmente si quisieran, pero no tienen respeto por nuestros líderes . Unas semanas más tarde, escribió: Corea del Norte no puede sobrevivir o incluso comer, sin la ayuda de China.

China podría resolver este problema con una llamada telefónica, ¡les encanta burlarse de nosotros! .

Trump no era político, por lo que no era justo pedirle una respuesta dura, pero también es cierto que no había razón para pedirle una opinión.

Trump ha encontrado en China al malo del comercio internacional y al nefasto en temas de manipulación de su divisa. Ahora, como ocurría en su programa favorito de Fox and Friends, señala a China como el culpable de que Corea del Norte escale en su programa nuclear.

En varias entrevistas, ya como presidente, Trump no ha logrado salir de lo que se puede llamar laberinto retórico ; no ha logrado aportar una línea de solución distinta, aunque sea difícil de llevar a cabo.

Es el problema de gente como Trump, cuya historia carece de experiencias políticas. No logra salir del laberinto.