El Ejército Sirio Libre (ESL), que lidera la rebelión armada contra el régimen sirio, anunció este sábado la transferencia de su comandancia central desde Turquía hacia Siria en donde sus combatientes intentan ampliar la zona que controlan en el noroeste.

En momentos en que los protagonistas del conflicto parecen decididos a combatir hasta el final, Francia relanzó la idea de establecer una zona de exclusión aérea, reclamada por la oposición siria, para impedir los ataques aéreos de las fuerzas del régimen de Bashar al Asad en los bastiones rebeldes.

La guerra, que dejó más de 29.000 muertos en 18 meses, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), desbordó una vez más hacia El Líbano en donde los rebeldes sirios atacaron un puesto del ejército en la frontera sin causar víctimas.

Presionado por la comunidad internacional para que controle a los grupúsculos extremistas que actúan en su nombre, el ESL, formado por desertores y civiles armados, anunció que transfería su mando central, establecido en Turquía desde hace más de un año, a Siria.

"Anunciamos la buena noticia a nuestro pueblo libre y heroico (...): la comandancia del Ejército Sirio Libre (ESL) ha ingresado en las regiones liberadas" después de que se garantizara la seguridad en esas zonas, anunció el jefe del ESL, Rial al Asad, en un video difundido en internet.

El coronel rebelde no precisó en qué región de Siria tendrá su sede la comandancia, pero según el OSDH, casi 80% de las ciudades y localidades sirias fronterizas con Turquía no están controladas por el régimen.

Rial al Asad afirmó que esta decisión había sido adoptada después de "acuerdos" con los batallones y las brigadas rebeldes en el terreno, y que el objetivo era comenzar "pronto" el plan de "liberación de Damasco".

El ESL, que cuenta con miles de combatientes, está plagado por rivalidades internas. Los generales del exterior e incluso del interior de Siria tienen dificultad para coordinar a los múltiples grupúsculos que proliferaron y reivindican cierta autonomía.

Presiones para una verdadera institución

"Es la comunidad internacional que presiona al ESL para que controle sus filas, ya que se inquieta por los islamistas entre los rebeldes", afirmó a la AFP un experto.

"Este traslado permitirá a la comandancia estar más cerca de los combatientes", declaró a la AFP el general Mustafá al Sheij, jefe del Consejo Revolucionario Superior que dirige al ESL.

El 5 de septiembre había dicho que los dirigentes rebeldes buscaban reestructurar al ESL para intentar convencer a la comunidad internacional reticente de armar a la rebelión "bajo el pretexto que (el ESL) no es una verdadera institución".

En el terreno el conflicto comenzado en marzo de 2011 con manifestaciones pacíficas y que se transformó en una rebelión armada frente a la represión, no deja respiro.

Este sábado al menos 108 personas murieron -52 civiles, 32 soldados y 24 rebeldes- en combates y bombardeos en Alepo, Idleb (norte), Homs, Hama (centro), Deir Ezzor (este), Deraa (sur) y en la región de Damasco, según el OSDH. En Damasco se hallaron los cuerpos de 22 personas.

Los enfrentamientos fueron particularmente violentos en el oeste de la provincia de Alepo, según el OSDH.

Según esta organización el régimen quiere a todo precio impedir a los rebeldes conectar esta parte de la provincia de Alepo con la vecina Idleb, más al oeste, ya que formaría una gran región rebelde a la puertas de Turquía, país que apoya a los rebeldes.

Zona de exclusión aérea

En la misma ciudad de Alepo, en donde desde hace dos meses se libra una crucial batalla, varios barrios fueron bombardeados por el ejército. El zoco de Alepo, totalmente desierto, y donde está la linea del frente, sigue intacto pese a los bombardeos aéreos, constató la AFP.

En Turquía, el ejército turco desplegó este sábado cañones y misiles antiaéreos a proximidad del puesto fronterizo con Siria de Tall al Abyad, en el que se enfrentaban rebeldes y fuerzas gubernamentales, según el canal turco NTV News.

Evocada en varias ocasiones, la idea de una zona de exclusión aérea, reclamada por la oposición siria para impedir los bombardeos aéreos del régimen contra las zonas rebeldes, volvió al orden del día.

"No sólo nosotros, sino muchos países están trabajando sobre este asunto de una zona de exclusión aérea, porque está claro que por el momento es muy difícil hacerla realidad", declaró un alto responsable francés en Washington.

"Hablamos con todos nuestros interlocutores, los turcos, los estadounidenses, los británicos y otros, pero por el momento no hemos logrado el impulso político para organizar en un futuro próximo una zona de exclusión aérea", agregó el responsable.

Un proyecto así necesita la aprobación del Consejo de Seguridad, una hipótesis excluida teniendo en cuenta la oposición de Rusia y China.