Beirut. LOS COMBATIENTES rebeldes afirmaron ayer haber derribado un avión MiG-23 en el este de Siria y capturado al piloto, una afirmación refutada por el gobierno sirio que atribuyó a una falla técnica el desplome de la aeronave.

Si la afirmación de los rebeldes se verifica, la acción representaría una mejora significativa en las habilidades demostradas por los poco equipados combatientes y podría ser una señal de que reciben armas más sofisticadas de sus patrocinadores internacionales, que ahora incluyen a Qatar y a Arabia Saudita.

El avión al parecer cayó en Mohassan, un pequeño pueblo al sudeste de Deir al-Zour, un punto caliente en la batalla entre las fuerzas de oposición y el gobierno del presidente Bashar al-Assad.

La agencia oficial siria Syrian Arab News Agency publicó un artículo en el que afirma que el avión se estrelló debido a razones técnicas y que la búsqueda del piloto había puesto en marcha.

Los aviones de combate se usaron por primera vez para destruir posiciones rebeldes en las zonas residenciales de Aleppo a finales del mes pasado, cuando las fuerzas militares del gobierno intensificaron sus esfuerzos para aplastar al levantamiento.

La superioridad del Ejército sirio en el aire con aviones y helicópteros ha sido citada frecuentemente por los comandantes y soldados en el Ejército Libre de Siria como el mayor obstáculo para defender terreno. Los combatientes rebeldes han abogado repetidamente por una zona de exclusión aérea impuesta internacionalmente o misiles tierra-aire, las que afirman podrían inclinar la balanza del conflicto a su favor.

Aref Hammoud, un portavoz del Ejército Libre de Siria con sede en Turquía, manifestó ayer que el avión fue derribado con un cañón antiaéreo de 14.5 milímetros, no con misiles. Las ametralladoras fueron utilizadas para disparar contra el avión. Fue en un rango bajo lo que hizo posible alcanzarlo. Esas ametralladoras fueron capturadas del Ejército del régimen y Dios nos ayudó a derribar a este avión , dijo.

El derribo del avión, tal vez el primero por las fuerzas rebeldes, muestra que la lucha sube su nivel de violencia. En conferencia de prensa en Damasco, el teniente general, Babacar Gaye, jefe de la Misión de Observación de la ONU, expuso que la lucha está aumentando en todo el país y cobrando el precio más alto en la población civil.