Lima. Tres días después de ser destituido en un juicio político relámpago, el expresidente peruano Martín Vizcarra cuestionó el día de ayer 12 de noviembre, la legalidad y legitimidad del nuevo gobierno de Manuel Merino y llamó a sus compatriotas a protestar pacíficamente en las calles.

“La legalidad está en cuestión y la legitimidad, que la da el pueblo, la estamos viendo en las calles” con las manifestaciones contra Merino, dijo Vizcarra a periodistas al ingresar a la fiscalía a declarar sobre la causa de presunta corrupción que le valió su destitución.

El Congreso destituyó a Vizcarra el lunes por “incapacidad moral” al cierre de un segundo juicio político en su contra en menos de dos meses, tras denuncias de que había recibido sobornos para autorizar obras públicas cuando era gobernador de la región sureña de Moquegua en 2014, cargos que él niega.

“Incluso la OEA ha solicitado el pronunciamiento del Tribunal Constitucional” sobre la legalidad de la destitución, acotó el popular expresidente.

Merino, un opositor que hasta entonces era el jefe del Congreso, hizo ayer 12 de noviembre, un llamado a la calma. “No vamos a producir ningún cambio traumático”, prometió, tras juramentar a sus nuevos ministros.