Treinta y nueve personas murieron y 69 resultaron heridas en un ataque "terrorista" contra una conocida discoteca de Estambul, donde varios cientos de personas festejaban la llegada del Año Nuevo.

Cerca de 500 a 600 personas estaban en el club nocturno Reina cuando ocurrió el ataque, cerca de las 01:15 hora local, dijo la cadena CNN turca. Algunos saltaron a las aguas del Bósforo para intentar salvarse y fueron rescatados luego por la policía.

Las autoridades hablaron de un solo atacante, pero algunos reportes, incluida información en redes sociales, sugerían que habría más. El gobernador de Estambul, Vasip Sahin, dijo que el agresor usó un "arma de largo alcance" para disparar "brutal y salvajemente" contra la gente, refiriéndose aparentemente a un rifle de asalto.

Las fuerzas de seguridad en Europa estaban en alerta ante las celebraciones de Año Nuevo tras un atentado contra una feria navideña en Berlín, donde murieron 12 personas. Hace apenas unos días, un mensaje online de un grupo afín al Estado Islámico pidió ataques de "lobos solitarios" contra "celebraciones, reuniones y clubes".

El diario Hurriyet citó a testigos diciendo que los atacantes gritaban en árabe cuando abrieron fuego en el Reina.

A continuación, presentamos qué se sabe sobre el ataque, el último ocurrido hasta la fecha en Estambul.

El ataque

Una persona equipada con un fusil de asalto aparece delante de la discoteca Reina, en el corazón de Estambul, y abre fuego contra la gente que se encontraba ante la entrada, según el gobernador de Estambul, Vasip Sahin.

Tras entrar en la discoteca, el asaltante dispara al azar contra la multitud.

Treinta y nueve personas perdieron la vida en el ataque, mientras que otras 65 resultaron heridas y estaban siendo tratadas en el hospital, indicó el ministro de Interior, Süleyman Soylu. Se ha identificado a 20 de los fallecidos, de los que 15 eran extranjeros y 5, turcos.

El primer ministro, Binali Yildirim, dijo que el atacante, "aprovechando la anarquía" generada en la discotea, pudo fugarse.

Yildirim calificó además de "infundadas" las inforamciones de prensa según las cuales el autor de la matanza estaba disfrazado de Papá Noel y agregó que asaltante había dejado su arma en el lugar.

Algunos testigos afirmaron que habían oído al asaltante expresarse en árabe, pero las autoridades por el momento no confirmaron la versión.

Según la cadena de información NTV, varias personas se lanzaron al Bósforo para escapar de los

El lugar

La discoteca Reina es un emblemático club nocturno de Estambul, situada en Ortaköy, un barrio del distrito de Besiktas, en la orilla europea de la ciudad.

Según la agencia de prensa turca Dogan, al menos 700 personas se congregaban en la discoteca para festejar la llegada del nuevo año.

La discoteca Reina es un local selecto, de difícil acceso, y está situada a unos cientos de metros del espacio en el que tenían lugar las principales celebraciones del Año Nuevo, a orillas del Bósforo.

El contexto

El ataque todavía no fue reivindicado, pero Turquía ha sido objeto de numerosos ataques atribuidos al grupo yihadista Estado Islámico (EI) o vinculados a la rebelión separatista del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), que han golpeado principalmente a Estambul y Ankara.

Tras un año 2016 sangriento, las autoridades turcas habían anunciado un despliegue de 17.000 policías en la metrópolis con motivo de los festejos de Año Nuevo.

Miembro de la coalición internacional que combate al grupo EI en Siria e Irak, Turquía inició en agosto una ofensiva en el norte de Siria para repeler a los yihadistas y empujarlos hacia el sur, pero también contra las milicias kurdas sirias.

Rebeldes sirios apoyados por el ejército turco asedian desde hace varias semanas la ciudad de Al Bab, un bastión del EI en el norte de Siria.

En respuesta a estas operaciones militares, el grupo EI ha amenazado en varias ocasiones con atentar contra Turquía, que se ha convertido en uno de los principales objetivos de los yihadistas.

Turquía busca al atacante de un club nocturno

La policía turca buscaba el domingo a un asaltante que, supuestamente vestido de Papa Noel, efectuó disparos en un abarrotado club nocturno de Estambul durante la fiesta de Año Nuevo, matando a al menos 39 personas e hiriendo a casi 70 más en lo que las autoridades calificaron de ataque terrorista.

El presidente del país, Recep Tayyip Erdogan, condenó enérgicamente "el ataque terrorista en el vecindario Ortakoy de Estambul en las primeras horas de 2017" y ofreció sus condolencias por los fallecidos, incluidos los "invitados extranjeros".

El atacante, que tenía un arma larga, mató a un policía y un civil fuera del popular club Reina alrededor de la 01:15 de la madrugada para luego entrar y disparar contra los que celebraban en el interior, dijo el gobernador de Estambul, Vasip Sahin.

"Por desgracia, disparó de manera muy cruel y despiadada contra inocentes que estaban ahí para celebrar el Año Nuevo y divertirse", declaró Sahin a reporteros.

Ningún grupo se atribuyó de inmediato la autoría del ataque y la autoridad no identificaron a posibles sospechosos. Los ataques más letales ocurridos en suelo turco en 2016 fueron obra del grupo extremista Estado Islámico o de insurgentes curdos.

Turquía forma parte de la OTAN y es uno de los socios de la coalición liderada por Estados Unidos para luchar contra el grupo EI. Ankara mantiene también un renovado enfrentamiento con los rebeldes curdos en el suroeste del país y al otro lado de la frontera en Siria e Irak.

Las autoridades no identificaron todavía al pistolero, que sigue huido, explicó el ministro turco del Interior, Suleyman Soylu. "Nuestras fuerzas de seguridad han comenzado las operaciones necesarias. Si Dios quiere, lo atraparemos pronto", apuntó.

Según la televisora privada NTV, el agresor entró en la lujosa discoteca a orillas del Bósforo, en el lado europeo de la ciudad, vestido con un traje de Papá Noel. Se cree que salió del local vestido con otra ropa, explicó el ministro agregando que la hipótesis es que actuó solo.

Al menos 15 de los fallecidos eran extranjeros, señaló Soylu sin proporcionar más información sobre sus nacionalidades. Cinco víctimas eran ciudadanos turcos y las autoridades siguen intentando identificar al resto. Al menos 69 personas están siendo atendidas en hospitales, cuatro en estado grave, según Soylu.

Tres o cuatro de los muertos turcos podrían ser empleados del club nocturno, dijo.

"Esto fue una masacre, un acto salvaje inhumano", declaró Soylu.

Algunos de los asistentes saltaron hacia las aguas del Bósforo para escapar, de acuerdo con los reportes de prensa.

Mehmet Dag, de 22 años, pasaba por delante del local y vio como el sospechoso baleaba a un policía y a un peatón. Según su relato, el atacante amenazó después a los efectivos se seguridad, apuntando contra ellos, y entró al club. "Una vez que entró, no sabemos qué pasó. Hubo sonidos de disparos, y después dos minutos, el sonido de una explosión".

Imágenes filmadas con un celular por Dag y obtenidas por The Associated Press muestran a un policía tendido sobre el suelo fuera de la discoteca y a una mujer. Dag le dijo a la mujer, que estaba tendido boca abajo en un charco de sangre, "hermana, se pondrá bien". Llamó a una ambulancia. La filmación mostró ambulancias y las luces del puente de Estambul mientras los sonidos de los disparos llegaban a fuera del club.

Sinem Uyanik estaba en el club al momento del ataque con su esposo, quien resultó herido.

"Antes de que pudiera entender lo que estaba pasando, mi esposo me cayó encima", dijo afuera del hospital Sisli Etfal, de Estambul. "Tuve que quitarme de encima varios cuerpos para poder salir. Estaba aterrada". Ninguna de las tres heridas de su esposo revestía gravedad.

Policías con equipo antimotines, metralletas y camiones blindados bloqueaban la zona cercana al club nocturno, uno de los sitios más populares de Estambul. Varias ambulancias llegaron al lugar y algunas se llevaron a los heridos a hospitales de la ciudad.

El club se ubica cerca de donde se perpetraron recientemente ataques suicidas que mataron a decenas de personas en los alrededores de un estadio de futbol.

Se estima que unas 600 personas celebraban la llegada de 2017 el interior del club nocturno, que suele estar frecuentado por famosos nacionales incluyendo cantantes, actores y deportistas. Se pudo ver a varios fiesteros saliendo aturdidos de las instalaciones y la música se cortó.

El primer ministro del país impuso un veto informativo y pidió a los medios que eviten publicar cualquier cosa que pueda causar "temor en el pueblo, pánico y desórdenes y que solo puedan servir a los intereses de organizaciones terroristas".

Ankara y Estambul han sido blanco de varios ataques en 2016, perpetrados por el grupo Estado Islámico o por rebeldes curdos, en los que han muerto más de 180 personas.

Con información de AFP, AP y Reuters

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