Montevideo. El embajador de Venezuela en Uruguay, Julio Chirino, participó el domingo 1 de marzo de la ceremonia de asunción de Luis Lacalle Pou y fue uno de los diplomáticos acreditados en el Palacio Estévez.

Chirino, que es el embajador designado por el régimen de Nicolás Maduro en Montevideo, también estuvo el lunes en el Palacio Santos en la asunción del nuevo canciller Ernesto Talvi, la vicecanciller Carolina Ache y el director general de Secretaría, Diego Escuder.

A la salida de esa ceremonia, Chirino dijo a El Observador que en su saludo a Lacalle Pou en el Palacio Estévez le transmitió la disposición de siempre al diálogo de Maduro para encontrar una solución a la crisis política, económica y social que vive Venezuela. “Le manifesté que el gobierno de Maduro siempre tendrá disposición para el diálogo”, señaló el diplomático que está en funciones en Uruguay desde el 2011.

Talvi fue consultado este lunes acerca de qué le había dicho Chirino a Lacalle Pou, pero el canciller reconoció que no había llegado a escuchar aunque estaba a unos pocos metros (entre el presidente y el canciller estaba Lorena Ponce de León, esposa del presidente Lacalle).

“No escuché, lo que me dijo a mí es que se ponía a las órdenes. Nuestra posición respecto a Venezuela es que es un régimen que viola sistemáticamente los derechos humanos y no vamos a callar nuestra voz en eso, pero vamos a trabajar por una salida lo más rápida posible, pacífica, a través del diálogo y de elecciones libres que le permitan a Venezuela recuperar lo que alguna vez fue: una tierra de oportunidades”, dijo Talvi.

En su saludo con el dirigente colorado en la sede de la cancillería, Chirino fue más breve y se limitó a decir “vine acá a saludarlo”, según constató un periodista de El Observador que estaba presente en la asunción. Talvi le devolvió el saludo y asintió ante el gesto.

Las relaciones de Uruguay con Venezuela cambiaron con la asunción del nuevo gobierno, ya que Lacalle Pou considera que hay una dictadura en ese país. Por decisión del presidente, no fueron invitados Maduro ni el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, ni el de Cuba, Miguel Díaz-Canel. “Yo no estoy dispuesto a que en nuestra asunción esté el dictador Maduro, es una decisión personal de la cual me hago cargo”, dijo Lacalle Pou luego de participar de la ceremonia de inauguración de la nueva legislatura el 15 de febrero.

El enviado de Juan Guaidó

El traspaso de mando entre Tabaré Vázquez y Lacalle Pou también contó con la presencia de un enviado por Juan Guaidó, quien es considerado por el nuevo gobierno uruguayo como “presidente legítimo” de la Asamblea Nacional.

Quien estuvo presente fue el diputado Juan Pablo Guanipa, vicepresidente de la Asamblea Nacional. Guanipa estuvo junto a Elisa Trotta Gamus, quien fuera embajadora de Venezuela ante Argentina designada por Guaidó durante el gobierno de Mauricio Macri.

Guanipa, que tardó dos días en llegar y vino en auto, moto y avión a través de Colombia , también participó de un foro de la Fundación Konrad Adenauer.

“Hoy más que nunca, la región tiene el reto histórico de afianzar la democracia donde ya existe, y rescatarla donde se está luchando para conquistarla. Solo trabajando juntos, por el mismo objetivo, lograremos que nuestras naciones sean cada vez más libres, justas y  avanzadas”, escribió Trotta Gamus en su Twitter.