Moscú. El presidente de Rusia, Vladimir Putin, envió un paquete de propuestas para reformar la Constitución de ese país a la Duma (Cámara Baja del Parlamento) para su consideración, días después de haber anunciado, por sorpresa, una reforma del sistema político.

El proyecto de ley, que fue publicado en la página web de la Duma, incluye una serie de medidas para reforzar el papel del Parlamento en el nombramiento del primer ministro, por ejemplo, o para limitar los mandatos presidenciales a dos periodos, en lugar de dos consecutivos.

Actualmente, la Constitución rusa estipula que “una misma persona no puede ocupar el cargo de presidente de la Federación Rusia por más de dos períodos consecutivos”.

Mientras tanto, el proyecto de ley propuesto por el líder ruso modifica la frase. “Una misma persona no puede ocupar el cargo de presidente de la Federación de Rusia por más de dos períodos”, según el documento.

Otra de las medidas es la creación, por parte del presidente, de un Consejo de Estado, que se encargará de “determinar las principales orientaciones de la política interna y exterior de la Federación de Rusia”, según el texto.

Giro inesperado

Putin causó una gran sorpresa la semana pasada al anunciar, durante su discurso anual ante el Parlamento, esta reforma constitucional, que provocó que el primer ministro Dmitry Medvedev y su gobierno dimitieran.

La reforma hizo que afloraran las conjeturas sobre su futuro político una vez haya terminado su mandato, en el 2024, puesto que, en virtud de la ley actual, Putin no tendría derecho a presentarse de nuevo al cargo.

La reforma propuesta el lunes también parece descartar cualquier retorno al Kremlin tras un paréntesis en otras funciones, como hizo al ocupar el cargo de primer ministro del 2008 al 2012, tras dos mandatos presidenciales consecutivos.

Aunque Putin nunca se haya referido explícitamente a su futuro más allá del 2024 ni tampoco designado a ningún sucesor, los observadores locales apuntan que, en cualquier caso, tratará de seguir siendo influyente.

“Putin quiere ser el dirigente vitalicio del país”, denunció el lunes Alexei Navalny, su principal opositor, en un artículo divulgado en redes sociales.

“Es una usurpación del poder. Eso es lo que está pasando, y hay que combatirla”, agregó.

Se prevé que las propuestas se votarán el próximo jueves en primera lectura en la Duma, mientras que la votación nacional se podría celebrar en abril, aunque el Kremlin ha eludido referirse al referéndum, y tampoco ha explicado si ese sufragio será vinculante.