El presidente ruso, Vladimir Putin, ordenó al gobierno que prepare un plan de acción dentro de la próxima semana para combatir la variante Ómicron del coronavirus.

El mandatario dijo que es importante mantener el suministro de medicamentos, oxígeno y camas de hospital.

"En primer lugar, es necesario monitorizar constantemente la efectividad de las pruebas y las vacunas, para usar algoritmos claros para reducir la propagación de la infección", señaló Putin este martes en un foro de inversión.

Rusia sufrió su mes más mortífero por Covid-19 en octubre, antes de la aparición de la nueva cepa Ómicron, y se vio obligada a imponer un cierre de los lugares de trabajo a nivel nacional durante una semana a principios de noviembre.

Los casos y las muertes han bajado pero siguen siendo altos. El martes se informaron 33,860 nuevos casos y 1,209 muertes en las últimas 24 horas por Covid-19.

Rusia todavía no ha informado casos de la cepa Ómicron. El país ha registrado más de 9.6 millones de infecciones por Covid-19 desde el inicio de la pandemia y 275,193 muertes.

Putin dijo que la nueva cepa había puesto en duda las perspectivas de recuperación económica mundial y subrayó la importancia del reconocimiento de las vacunas y los certificados de inoculación.

La vacuna rusa Sputnik V aún no ha recibido la aprobación de la Organización Mundial de la Salud.