Moscú.- Los opositores del presidente ruso, Vladimir Putin, advirtieron el miércoles que su movimiento de protesta podría volverse más radical luego de que el Parlamento aprobó una ley que aumenta las sanciones contra los manifestantes que violen el orden público.

A la aprobación casi unánime de la Cámara alta le siguió la rápida autorización parlamentaria de la ley, que según disidentes busca reprimir la disconformidad hacia Putin, cuyo retorno al Kremlin por seis años más ha desencadenado grandes manifestaciones.

Putin ha dicho que Rusia necesita nuevas regulaciones en torno a las protestas y previamente esta semana defendió la adopción de medidas más severas en contra de las mismas al considerar que la acción está en línea con las normas europeas.

El proyecto requiere ahora solamente de una firma para convertirse en ley y la oposición espera que entre en vigor el martes, durante un feriado público en el que se esperan nuevas manifestaciones.

"Las críticas de las autoridades se están convirtiendo en el principal delito de nuestro país", dijo a Reuters Gennady Gudkov, un miembro opositor de la Cámara baja del Parlamento. "Esta es una ley draconiana", agregó.

Que las autoridades estén en apuros, que estén haciendo todo a la velocidad de un rayo, apunta a su mayor prioridad (...) reprimir la disconformidad y ejercer presión sobre manifestaciones pacíficas", aseveró.

La gente que participe en protestas donde se viole el orden público podría enfrentar sanciones de 300.000 rublos (9,100 dólares), una cifra por encima del salario promedio anual, mientras que los organizadores de las manifestaciones podrían recibir multas de hasta 1 millón de rublos. La sanción máxima ha sido de 5,000 rublos.

Aunque la medida busca disuadir las manifestaciones contra Putin, que ha dominado Rusia por doce años, algunos de sus críticos aseguran que podría, sin querer, enfervorizar a la oposición.

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