Madrid. El barco humanitario Open Arms rechazó por ser inviable, llevar a un puerto español al centenar de migrantes a bordo desde hace más de dos semanas, tal y como ofreciera Madrid, que fustigó a Italia por cerrarle sus puertos.

Ante la “inconcebible respuesta de las autoridades italianas (...) de cerrar todos sus puertos”, el gobierno español de Pedro Sánchez (PSOE) anunció este domingo que habilitaría el puerto de Algeciras, al sur de la península ibérica, para recibir al Open Arms.

Pero poco después la ONG española Proactiva Open Arms declinó la propuesta, afirmando que es “absolutamente inviable” navegar hasta Algeciras desde su ubicación actual, cerca de la isla italiana de Lampedusa, debido a la “emergencia humanitaria” a bordo, según indicó su vocera Laura Lanuza.

“¿Quiere que naveguemos 950 millas, unos 5 días más, a Algeciras, el puerto más lejano del Mediterráneo, con una situación insostenible a bordo?”, se preguntó en Twitter el fundador de la ONG, Óscar Camps, quien recordó que los migrantes llevan 18 días en el barco.

Madrid había reconocido que los puertos españoles no eran “ni los más cercanos ni los más seguros”, pero alegó en un comunicado de la Presidencia que, “en estos momentos, España es el único país dispuesto a acogerlo en el marco de una solución europea”.

“Desesperación”

Pese a haber entrado en aguas territoriales italianas cerca de Lampedusa luego de que la justicia italiana suspendiera un decreto que se lo impedía, el Open Arms no ha recibido autorización para desembarcar por parte del gobierno de Roma y su ministro del Interior, Matteo Salvini, de ultraderecha.

Salvini permitió con reticencias la evacuación el sábado de 27 menores migrantes del Open Arms, anclado desde el jueves a pocos centenares de metros de Lampedusa.

Proactiva Open Arms insistió este domingo en la desesperación de los migrantes a bordo, en un tuit de Óscar Camps, que publicó un video en el que se ve, según señaló, a un grupo de cuatro migrantes que se lanzaron al agua para llegar a nado a Lampedusa y fueron devueltos al barco por socorristas.

Éste es el enésimo caso de una embarcación humanitaria a la deriva en el Mediterráneo a la espera de que el gobierno italiano y Salvini autoricen el desembarco, aunque esta vez se ha mezclado la crisis política que se vive en Italia.

Tras romper la coalición de gobierno la semana pasada, Salvini presentó una moción de censura para dinamitar el gobierno, pero sus planes se vieron frustrados por una alianza entre el M5E (Movimiento 5 Estrellas, exsocio de la Liga de Salvini) y el Partido Demócrata (centroizquierda), y el propio ministro tendrá que afrontar el 20 de agosto una moción de confianza en el Senado.