Londres. Desde Melbourne, Australia hasta la ciudad de México, decenas de miles de personas en todo el mundo salieron a la calles este fin de semana a una marcha global por el clima, presionando los líderes del mundo para consolidar un acuerdo internacional contra el cambio climático en la próxima cumbre internacional sobre el cambio climático (COP21), en París.

El centro de las manifestaciones se localizó en París, donde cerca de 150 líderes mundiales se reúnen en la cumbre mundial de la ONU sobre cambio climático, que da inicio.

Pero después de los ataques terroristas en París, en los que murieron al menos 130 personas, la policía francesa prohibió las grandes protestas.

El domingo, trataron de hacer cumplir esa prohibición, disparando gases lacrimógenos a los asistentes no autorizados en la Place de la Republique, un punto focal para las protestas. Deteniendo a más de 200 personas.

En la plaza también se instaló de manera simbólica una marcha de zapatos , cientos de pares de zapatos donados y destinados a simbolizar la prohibición de protestar. El Vaticano envió zapatos para representar a Francisco, también el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, donó un par de zapatos.

Más allá de las calles de París, en más de 2,400 lugares de todo el mundo las personas salieron a marchar, los manifestantes esperan animar a los líderes mundiales para dejar un mensaje fuerte a sus negociadores: no dejar París sin un fuerte acuerdo para reducir las emisiones de carbono. La cumbre concluye 11 de diciembre

El gran número de manifestaciones en todo el mundo, incluso en Washington, Nueva York y docenas de otras ciudades de EU, muestra que existe un amplio apoyo del público para la acción, dijo Sam Barratt, un portavoz de Avaaz, una comunidad activista global que ha ayudado a coordinar muchas de las marchas.

De alguna manera, las conversaciones en París ya han tenido un efecto significativo, con los países comprometidos a reducir las emisiones antes de la reunión. Pero la ONU ha dicho que esos compromisos no son suficientes para ofrecer una posibilidad razonable de limitar el calentamiento a no más de 2 grados centígrados.

Los manifestantes están pidiendo a los países hacer más para frenar las emisiones de gases de efecto invernadero y, a los países más ricos, ayudar a financiar a las naciones pobres y vulnerables en la transición hacia una energía más limpia.

Pero otras causas han llevado a mucha más gente a las calles que esto y se argumenta que la escala de las manifestaciones no es proporcional a la magnitud del problema.