La represión de las protestas antigobierno hoy en Siria se cobró la vida de más de 30 personas, incluidos niños, mientras en Yemen el presidente Ali Abdulá Saleh ofreció elecciones anticipadas para poner fin a las manifestaciones.

Las fuerzas de seguridad sirias abrieron fuego contra manifestantes para intentar dispersarlos cuando éstos demandaban libertad y democracia en las movilizaciones de este viernes a través de ese país, en ciudades como Damasco, Banias, Qamishli, Homs y Hama.

Según activistas pro democracia, citados en reportes de la televisión árabe Al Arabiya, al menos 34 personas, incluidos dos niños, murieron por disparos de la policía antimotines en Hama y Homs (donde se reportó la mayoría de víctimas), así como en Damasco y Dara.

La oposición siria convocó a masivas demostraciones para este viernes por lo que al terminar las oraciones del mediodía, miles de personas se congregaron en las calles para exigir de nueva cuenta la renuncia del presidente Bashar Al-Assad y reformas políticas.

Al llamar a las protestas, la oposición prometió 'una sorpresa' para el presidente Al-Assad en Damasco y Aleppo, ya que advirtieron que no serían tolerantes con las fuerzas de seguridad ni con los 'matones' progobierno.

La jornada de protestas de este viernes en Siria tuvo lugar un día después de que el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, instó al presidente Bashar Al-Assad para que ponga fin a la brutal represión contra los manifestantes que exigen su renuncia.

El exhorto del jefe de la Casa Blanca pareció no hacer mella en la determinación del gobierno sirio de poner fin a las protestas con el uso de la fuerza, argumentando que se trata de grupos armados terroristas.

Más de 850 personas han muerto y cientos más arrestadas desde que iniciaron las manifestaciones a mediados de marzo pasado, según estimaciones de grupos de derechos humanos.

Al igual que Siria, Yemen fue escenario este viernes de nuevas protestas contra el gobierno del presidente Ali Abdulá Saleh, principalmente en Sana, donde también se manifestaron los seguidores del mandatario, sin que se tengan reportes de violentos choques.

Bajo presión también de la comunidad internacional para poner fin a la crisis, el mandatario yemenita ofreció esta tarde la celebración de elecciones anticipadas como 'un camino democrático para evitar el derramamiento de sangre'.

Ante miles de sus seguidores, Saleh pareció preparar el panorama para un cambio de gobierno en caso de que así lo decidiese el pueblo en comicios, pues aseguró que tendrían que prepararse para ser una oposición responsable.

El llamado electoral del presidente llegó un día después de que se rehusó -de nueva cuenta- a firmar un acuerdo con la oposición para ceder el poder.

DOCH