Caracas. Varias decenas de personas que protestaban por la escasez de alimentos tomaron el jueves por más de tres horas algunas de las principales vías del centro de la capital venezolana, situación que forzó la intervención de centenares de policías y guardias nacionales que utilizaron gases lacrimógenos para dispersar a los manifestantes.

Al grito de ¡Queremos comida! , varias decenas de manifestantes, en su mayoría de origen pobre, bloquearon dos de las principales avenidas del centro de la capital, en protesta por la creciente escasez de alimentos. La protesta se inició cerca del mediodía, cuando las autoridades se llevaron un cargamento de productos que iba a ser vendido en un comercio de la zona. El retiro de los productos desató la ira de decenas de personas que aguardaban desde la madrugada en el lugar para comprar los alimentos.

Los frustrados compradores de inmediato cerraron una céntrica avenida al grito de: ¡Y va caer, y va caer, este gobierno va a caer! , mientras desde los edificios algunas personas hacían sonar cacerolas en señal de respaldo a los manifestantes. En pocos minutos, decenas de guardias nacionales y policías, con equipos antimotines, tomaron los alrededores para tratar de reabrir la vía.

Algunos manifestantes comenzaron a movilizarse hacia otra céntrica avenida para cerrarla. La policía lanzó algunos gases lacrimógenos para tratar de dispersarlos.

En medio de la protesta, se presentaron supuestos seguidores del gobierno, algunos de ellos armados, quienes entre gritos y golpes se enfrentaron a los manifestantes y algunos periodistas y fotógrafos que cubrían en el evento.

En una calle del centro de la ciudad, se aglomeraron algunos jóvenes manifestantes, con los rostros cubiertos con telas, quienes colocaron una barricada de basura en medio de la vía y se enfrentaron a los guardias nacionales, lanzando botellas, piedras y otros objetos contundentes.

Decenas de guardias nacionales, algunos en motocicletas, lanzaron gases lacrimógenos contra los manifestantes para dispersarlos. Desde los edificios aledaños algunos habitantes comenzaron arrojar botellas y piedras a los militares mientras les gritaban insultos y les decían tenemos hambre .

En los primeros cuatro meses del año, esta organización reportó 2,138 protestas, de las cuales 508 fueron por alimentos. Asimismo, registraron en ese mismo periodo 166 saqueos e intentos de saqueos de comercios.