El ex vicepresidente de Argentina, Amado Boudou, fue procesado por el delito de dádivas, con lo que se incrementaron las presiones judiciales en su contra, debido a que ya enfrenta procesos previos por otras causas.

El juez Norberto Oyarbide procesó a Boudou por haber realizado viajes de vacaciones en un avión y en un helicóptero privados sin cubrir ningún pago, es decir, por recibir favores de empresarios en el 2011, cuando recién había asumido la vicepresidencia.

NOTICIA: Se agrava situación judicial del Vicepresidente de Argentina

Los problemas judiciales del ex funcionario comenzaron en 2012, cuando el programa Periodismo para todos , opositor al kirchnerismo, reveló que Boudou había comprado, con la ayuda de prestanombres, parte de la imprenta Ciccone Calcográfica, que estaba en proceso de quiebra.

De acuerdo con la investigación, Boudou aprovechó su puesto como ministro de Economía para rescatar financieramente la empresa y, posteriormente, logró que obtuviera millonarios contratos con el Estado para imprimir papel moneda.

NOTICIA: Vicepresidente argentino declarará por acusaciones de corrupción

Un par de años más tarde, Boudou se convirtió en el primer vicepresidente de la historia argentina en ser procesado, ya que el juez Ariel Lijo le imputó delitos por los que podría ser condenado a penas de seis años de cárcel, pero que en lo concreto se tradujo en el fin de su carrera política.

NOTICIA: Argentina acepta a investigar a vicepresidente

Ya sin el cargo de vicepresidente, el economista se encuentra a la espera de que la justicia decida si enfrenta o no un juicio oral, lo que podría ocurrir este año.

Boudou, además, se ha convertido en un asiduo visitante de los tribunales, ya que sigue en marcha la investigación por haber falsificado la dirección en su documento nacional de identidad y manipulado datos en tres títulos de propiedad de vehículos.

rarl