Bangkok.- El primer ministro tailandés, Abhisit Vejjajiva, dijo que pronto revelaría un "mapa de ruta" para terminar con una crisis de dos meses que ha cobrado la vida de 27 personas, minimizando el riesgo de más protestas violentas de parte de opositores.

Miles de manifestantes que han paralizado a Bangkok no mostraron indicios de abandonar el mayor distrito comercial de la ciudad, un día después de que Abhisit advirtiera de nuevos "enfrentamientos y pérdidas" si permanecían en el lugar.

En declaraciones el lunes en el Parlamento, Abhisit asumió un tono más conciliador diciendo que el Gobierno esperaba resolver la disputa mediante el diálogo y que pronto entregaría un plan para sacar al país del riesgo de un conflicto civil.

"Presentaré una propuesta que podría dar una solución política o un mapa de ruta", dijo.

"Pero tiene que tener las opiniones de todas las partes, no sólo el Gobierno, políticos, manifestantes y contramanifestantes. Tiene que ser una solución consensuada real", agregó.

Abhisit, de origen británico y educado en Oxford, está bajo intensas presiones para dar fin a la disputa que ha estrangulado al turismo y llevó al Grupo Crisis Internacional a advertir que Tailandia podría caer en una "guerra civil no declarada".

El ministro de Economía dijo la semana pasada que las protestas podrían reducir el crecimiento en 2 puntos porcentuales si se mantenían durante todo el año.

Los disturbios podrían también retrasar un alza de la tasa de interés esperada para junio, dicen economistas, apuntando a datos gubernamentales del lunes que muestran una desaceleración de la inflación en abril, lo que reduce la necesidad del alza.

"Nuestra convicción sobre un llamado por un aumento de tasas en junio está siendo erosionada mientras los disturbios políticos se prolongan", consideró Vishnu Varathan, un economista e investigador independiente en Forecast.

El desempeño de los mercados financieros del país, cerrados el lunes por una festividad, han estado por debajo de los de la región desde el 10 de abril, cuando la protesta se volvió letal con un tiroteo en el corazón del antiguo Bangkok que dejó 25 muertos y más de 800 heridos.