Gaza. El Convoy  donde viajaba el primer ministro de la Autoridad Palestina, Rami Hamdalá, fue objeto de un ataque con explosivos y disparos durante su visita en la Franja de Gaza. El incidente aviva la tensión y otorga un nuevo golpe a la endeble reconciliación interna.

Hamdalá, quien no resultó herido, había acudido a Gaza para la inauguración de una fábrica de tratamiento de aguas. El incidente que se produjo justo después de que el convoy entrara en el enclave, situado entre Israel, Egipto y el mar Mediterráneo y controlado por el movimiento islamista Hamás, dejó seis heridos sin gravedad.

“Se trató de un atentado muy planeado. Había una bomba escondida unos dos metros bajo tierra (...) El ataque no me disuadirá de buscar el final de la amarga división. Seguiremos viniendo a Gaza”, comentó Hamdalá a su regreso a Cisjordania.

El presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abás, calificó el hecho como un  “atentado cobarde” y responsabilizó de ello al movimiento islamista Hamas.

La explosión no ha sido reivindicada. Varios grupos islamistas radicales desafían regularmente la autoridad de Hamás en el territorio.

Hamás confirmó la explosión al paso de la comitiva y condenó el incidente, que calificó de intento para “dañar los esfuerzos para lograr unidad y reconciliación” y prometió una investigación “urgente”.

promesas en el aire

Las dos facciones rivales llevan intentando reconciliarse desde el 2007, cuando Hamas arrebató el control de Gaza a las fuerzas de Fatá, pero sus esfuerzos han sufrido varios reveses. El golpe dejó a los palestinos con dos gobiernos rivales: el de Hamás en Gaza y el de la Autoridad Palestina, que cuenta con el respaldo de Occidente, en los enclaves autónomos de Cisjordania, que está ocupada por Israel.