A pocas horas de que iniciara el periodo número 115 de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, los republicanos de dicha Cámara se retractaron de su decisión de dejar sin funciones a una comisión independiente que vigilaba la conducta ética de los legisladores. El lunes por la noche los republicanos habían votado a favor de quitarle independencia a la comisión.

La votación fue a puerta cerrada y sin previo aviso, y se produjo durante una reunión en la que los principales líderes republicanos, Paul Ryan y Kevin McCarthy, se opusieron a la medida, cuyo promotor fue el legislador Bob Goodlatte. En concreto, el objetivo de la propuesta era eliminar la independencia del Comité de Ética al pasar sus funciones a manos de los propios legisladores pertenecientes al Comité de Ética de la Cámara Baja.

Ayer revirtieron la decisión tras presiones de Donald Trump, quien poco antes había cuestionado la decisión de los republicanos de la Cámara de Representantes de atrofiar el funcionamiento de la Oficina de Ética del Congreso, afirmando que las reformas al sistema de impuestos y al sistema médico deben ser la prioridad.

Muy temprano y mediante tuits, el presidente electo reaccionó al intento de quitarle independencia a la comisión: Con todo el trabajo que el Congreso tiene por hacer, ¿realmente tienen que debilitar a la agencia investigadora, por injusta que sea? .

Agregó: ¡Enfoquémonos en la reforma al sistema de impuestos, al sistema médico, tantas otras cosas que son mucho más importantes! Hay que drenar el pantano .