Barcelona. Nuevos choques entre manifestantes independentistas y la policía estallaron la noche de ayer en Barcelona, mientras el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, conminó a las autoridades de Cataluña a condenar “sin paliativos” la violencia.

Por tercera noche consecutiva, miles de manifestantes se enfrentaron a policías antidisturbios en la capital catalana, lanzándoles objetos contundentes y prendiendo fuego a contenedores de basura e incluso a vehículos.

En la mañana de este miércoles, miles de personas comenzaron a marchar desde cinco ciudades catalanas para converger en Barcelona el viernes, cuando tendrá lugar una huelga general y una concentración multitudinaria.

A una de las columnas se unió el presidente catalán, el independentista Quim Torra, quien evitó abordar los hechos violentos de los dos días anteriores.

Este miércoles, los manifestantes coreaban “Buch, dimisión”, mientras que jóvenes con la cara tapada frente a barricadas con objetos prendidos en fuego, cercanas a la sede de la Consejería del Interior, gritaban “No es violencia, es autodefensa”.

Según los servicios sanitarios, 14 personas precisaron atención médica. El martes habían sido 125 los atendidos, mientras que 51 personas fueron detenidas, indicó el Ministerio del Interior.

Riesgo de destrucción de la economía

Varios líderes empresariales expresaron ayer su preocupación por los disturbios que afectan a Barcelona. La patronal catalana Fomento del Trabajo fue una de las más críticas, especialmente con el papel de la Generalitat, a la que pidió que rectificase sus continuos llamamientos a los ciudadanos a protestar. 

La organización presidida por Josep Sánchez Llibre recordó al Ejecutivo, liderado por Quim Torra, que tiene la obligación de “preservar la seguridad ciudadana y el normal funcionamiento de los servicios públicos”.

Dos días después, Torra reaparece

El presidente de la Generalitat ha hecho un llamamiento a “parar ahora mismo” los actos vandálicos que se han producido también en la noche anterior en Barcelona, para evitar que estos incidentes dañen el independentismo, a la vez que ha alertado sobre grupos infiltrados en estos disturbios.

“Derrotamos al estado sin ninguna piedra”, escribió Carles Puigdemont.