The Vanguard Group, una de las empresas de gestión de fondos más importantes en el planeta, encuestó a especialistas en perspectiva de mercados y economía global sobre el futuro de la guerra comercial entre Estados Unidos y China. Los expertos escogieron los posibles escenarios para el conflicto, según las noticias más recientes, y coincidieron en un punto: la desaceleración de la economía global. 

Los encuestados analizaron acciones como la constante imposición de aranceles entre ambas potencias económicas. Pese a que sus indicadores de riesgo no predijeron una recesión, mostraron señales principalmente negativas en las que basaron sus opiniones. El futuro de la guerra comercial, la desaceleración de la economía china y la crisis de deuda de los países emergentes fueron las tres áreas para sus previsiones.

La guerra comercial se intensifica

Más de la mitad de los especialistas que participaron en el ejercicio previeron que la guerra comercial alcanzará una escala mayor. Esperan nuevos aranceles por parte de ambos países, cada vez más altos y que estos provoquen un impacto en la economía global de entre 30 y 50 puntos base. 

La siguiente probabilidad para Vanguard es que China y Estados Unidos lleguen a un acuerdo para reducir los aranceles. En tanto, un recrudecimiento exagerado y más allá de los aranceles, hacia las restricciones cuantitativas, lo encuentran menos probable, con sólo 18% de los votos. Si esto ocurriera, el impacto en el Producto Interno Bruto (PIB) mundial lo estiman incluso por encima de 100 puntos base.

Tranquilidad respecto a China

La importancia de la segunda economía más grande del mundo es innegable, debido a su gran volúmen. China ha sido afectada como consecuencia de la guerra comercial y de las cuotas impuestas sobre sus productos por el presidente estadounidense, Donald Trump. Sus cifras económicas más recientes muestran una desaceleración y son una de las señales de riesgo ante las pocas probabilidades de una pronta solución al conflicto.

La mayoría de los expertos de Vanguard que fueron encuestados esperan que la nación asiática responda con una mayor flexibilización monetaria y fiscal, a fin de respaldar su demanda doméstica. Pronostican que estas acciones dejarán bajo control el riesgo de inestabilidad financiera, mientras que el crecimiento de su economía en 2019 lo estiman entre 6.0% y 6.3 por ciento. Para ellos el peor escenario sería un crecimiento de su PIB inferior a 6 por ciento. 

Riesgo para México y los emergentes

En cuanto a la crisis de deuda en los mercados emergentes, de los que México forma parte, 57% de los expertos de Vanguard esperan que se mantenga restringida a unos pocos casos distintivos, como Argentina. Destacaron la convergencia entre políticas monetarias a nivel global y la estabilización de la economía china como los factores que reducen la posibilidad de un “contagio” generalizado entre los mercados emergentes. 

Sin embargo, los especialistas coinciden en que una desaceleración económica global como consecuencia de la guerra comercial podría llevar a una divergencia de políticas monetarias que ocasione crisis más amplias para los miembros del grupo. Para llegar a este escenario describe como clave el alza del dólar y su efecto en la deuda denominada en dólares, además de la demanda de materias primas mundial y de China.

El escenario menos probable, de acuerdo con la encuesta de Vanguard, es el optimista: uno en el que el apetito por la divisa estadounidense se normaliza en todo el mundo, en la misma medida en que los bancos centrales de los mercados desarrollados normalizan sus decisiones. Este panorama debe coincidir con un impulso a manera de rebote en los mercados emergentes, debido al entorno de riesgo. Complicado panorama.

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