La campaña de cabildeo para salvar el acuerdo nuclear de Irán fue intensa y demoró meses. La primera ministra británica, Theresa May, abordó el tema del acuerdo con el presidente Trump en más de una docena de llamadas telefónicas. El presidente francés, Emmanuel Macron, por su parte, lo presionó durante una visita de estado.

También lo hizo la canciller alemana, Angela Merkel, en un viaje de trabajo el abril pasado. Y el último esfuerzo lo hizo el ministro británico de Exteriores, Boris Johnson, quien acudido a Fox & Friends, el programa de televisión favorito de Trump, para hacer los últimos alegatos a favor de mantener ese pacto del 2015. De nada sirvió.

La decisión de torpedear uno de los logros en materia de política exterior del presidente Barack Obama, había sido efectivamente maquinado en octubre pasado, cuando Trump declaró que no estaba contento con el acuerdo y pidió a los aliados europeos negociar mejores condiciones.

Para los asesores veteranos de Trump, la única sorpresa en el anuncio fue que el presidente tardó 15 meses en tomar la decisión.

El gabinete de Trump, con su silencio casi generalizado, cerró filas con la decisión. Dos personajes que defendieron el acuerdo fueron despedidos por Trump en marzo: el secretario de Estado Rex Tillerson y el exasesor de seguridad nacional, H. R. McMaster. En su lugar, Trump instaló a dos halcones y acérrimos críticos al acuerdo: Mike Pompeo y John R. Bolton.

Mensaje de Putin

Rusia celebró hoy el 73 aniversario de la victoria de la Unión Soviética contra la Alemania nazi con un tradicional desfile militar en la Plaza Roja de Moscú. El presidente ruso envió un mensaje que embona con el momento actual: “Recordamos las tragedias de dos guerras mundiales, acerca de las lecciones de la Historia (...) comprendemos la gran gravedad de estas amenazas”, dijo desde la tribuna.