Washington. En una reunión a puerta cerrada con líderes judíos, el secretario de Estado, Mike Pompeo, hizo una evaluación sobre las perspectivas del tan esperado plan de paz en el Medio Oriente, propuesto por la administración Trump.

“Puede ser rechazado. Podría ser aceptado, la gente dirá. No es particularmente original, es decir, tiene dos cosas buenas y nueve cosas malas.

“La gran pregunta es si podremos lograr espacio para tener una conversación real sobre cómo desarrollar esto”, dijo Pompeo en la reunión privada, de la que el diario The Washington Post obtuvo una grabación de audio.

Los comentarios de Pompeo, hasta la fecha son los más claros y críticos de un funcionario estadounidense sobre el acuerdo del siglo del presidente Trump.

La revelación del plan se ha retrasado repetidamente, señaló Pompeo. “Esto nos ha llevado más tiempo implementarlo de lo que originalmente pensamos que podría tomarnos”, dijo en una reunión el martes de la semana pasada, durante la conferencia de presidentes de las principales organizaciones judías estadounidenses, un grupo con sede en Nueva York que aborda las preocupaciones de la comunidad.

Sesgo a favor de Israel

También reconoció la idea popular de que el acuerdo será unilateral a favor del gobierno israelí: “Entiendo por qué la gente piensa que esto va a ser un acuerdo que sólo a los israelíes les va a gustar”.

Dos asistentes a la reunión dijeron que salieron de ella con la impresión de que Pompeo no era optimista de que el plan tenga éxito. “No estaba seguro de que el proceso tendría una conclusión exitosa”, dijo uno de ellos.

Elan Carr, enviado especial del Departamento de Estado para combatir el antisemitismo, también asistió a la reunión.

En ella, expresó una opinión diferente: “(Pompeo) ofreció una evaluación esperanzadora sobre la perspectiva de un acuerdo de paz”.

Difícil que los palestinos aprueben el acuerdo.