Ciudad de México. El gobierno de Donald Trump tuvo como política personal debilitar las alianzas de Estados Unidos con los europeos. Y algo más, debilitar a la Unión Europea. Prueba de ello fue su apoyo público al Brexit y su apoyo incondicional a las acciones de uno de sus asesores personales: Steve Bannon.

El jefe de la Comisión de Asuntos Internacionales del Bundestag, Roderich Kiesewetter, solicitó a la oficina jurídica del parlamento alemán analizar la viabilidad de ingresar al núcleo de países con armamento nuclear. El objetivo: no depender del paraguas nuclear estadounidense.

El propio presidente francés Emmanuel Macron pidió a los alemanes durante la Conferencia de Seguridad de Múnich en febrero del año pasado hablar sobre armamento nuclear.

Y lo hizo sabiendo que los alemanes no se sienten cómodos con la dependencia nuclear de los Estados Unidos. El ministro de Exteriores alemán Heiko maas dijo a DW que “aceptaremos esa invitación a un diálogo estrategico”.

En este sentido Duncan Wood, vicepresidente del Wilson Center ubicado en Washington, comenta a El Economista sobre lo ocurrido con Trump y sus posibles repercusiones en el ámbito nuclear en Europa: “Lo que pasó con la administración de Donald Trump respecto a sus declaraciones de que los europeos no estaban pagando lo suficiente para su defensa y que por lo tanto Estados Unidos no puede comprometerse a defender a sus aliados de la OTAN, tuvo un impacto muy fuerte en Europa”.

En este sentido, Duncan Wood indica que “muchos políticos y ciudadanos piensan que no pueden depender de la capacidad militar y nuclear de los Estados Unidos”.

Tensiones transatlánticas

El embajador de Alemania en México, Peter Tempel comentó a El Ecoomista en diciembre padado que “Alemania no está emprendiendo ningún esfuerzo para desarrollar su propio armamento nuclear. Sin embargo, hay un debate sobre las capacidades nucleares propias de Europa; esto tiene que ver no solo con el posicionamiento de Estados Unidos, sino también con la salida de Gran Bretaña de la Unión Europea”.

El vicepresidente del Wilson Center también opina algo similar a lo dicho por el embajador alemán: “Veo que es poco probable que Alemania desarrolle sus propias armas nucleares, pero estamos viendo una ruptura muy fuerte en las relaciones transatlánticas”.

Una de las lecciones que deja el gobierno de Trump es que nada es seguro de por vida. Nadie puede negar que en cuatro años el presidente de Estados Unidos sea Donald, y que podría regresar con mayor determinación para aplicar decisiones radicales sabiendo que no podrá volver a reelegirse.