México tiene el campo abierto para vincular su agenda interna con la internacional, consideró la embajadora de México en Estados Unidos, Martha Bárcena, y destacó que la política exterior del país tendrá que ser más pensada en sectores prioritarios más que en regiones geográficas.

“Es comprensible que el gobierno se centre en las prioridades internas sobre todo en los dos primeros años (…) pero para la vinculación con la agenda internacional está todo el campo para hacerlo”, dijo durante su participación en el conversatorio el Estado de las relaciones bilaterales México-Estados Unidos y perspectiva de futuro, organizado por Globalitika y El Economista.

La diplomática afirmó que Estados Unidos seguirá ocupando un lugar importante en la política exterior de México por ser su principal socio en el mundo, sin embargo, destacó que tendrá que cobrar mayor relevancia la relación con la Unión Europa con la implementación del Acuerdo Global.

“La transformación que vamos a ver en ciertas cadenas de producción esenciales para América del Norte, como lo es la automotriz y la aeroespacial, depende de la presencia europea porque no es solo son Ford, General Motors y Chrysler en Norteamérica, están Mercedes Benz, BMW, Audi, cómo esas empresas europeas van a cumplir con las reglas de origen del 70% de contenido si seguían importando muchas de sus autopartes de Europa van a tenerlas que fabricar ya en Norteamérica. Entonces, ahí tenemos que fabricar mucho con la Unión Europea y en Asia con Japón y Corea del Sur, que son los que tienen armadoras en México”, manifestó.

En temas medioambientales y energías renovables la alianza se puede privilegiar con los países nórdicos, precisó.

También prevé que México tendrá mayor visibilidad en la ONU a través del Consejo de Seguridad pese al debilitamiento del sistema multilateral.

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