Con una sola entrevista que salió al aire el domingo, el representante republicano por Missouri, Todd Akin, generó un enorme dolor de cabeza político para todo su partido. Pero si pronto pone fin a su candidatura al Senado (es mucho suponer teniendo en cuenta su aparente disposición a seguir adelante), le brindaría una gran dosis de aspirina política a todo el Partido Republicano, además de que sus polémicos comentarios bien podría terminar como una situación positiva para las posibilidades de su partido de recuperar la mayoría en el Senado.

Cuando Akin aseguró que "la violación legítima" rara vez causa el embarazo, no sólo se aseguró que sus palabras dominarían el ciclo de la noticia, sino que también obligó a que se generan respuestas de los republicanos sobre un tema sensible en todo el país; la mayoría de ellos rápidamente reprendió sus observaciones.

Las palabras de Akin no son exactamente lo que el Partido Republicano en su conjunto necesita en este momento, especialmente la semana antes de que se nomine oficialmente a Mitt Romney a la Presidencia en la convención de Tampa, pero si la dura respuesta a sus palabras, suscitada dentro del partido, es suficiente para lograr que Akin deje la carrera por Missouri, la cadena de acontecimientos realmente podría impulsar las probabilidades del Partido Republicano de vencer a la senadora demócrata Claire McCaskill en un concurso crítico parte de la gran batalla por el control de la cámara alta.

Akin era el candidato contra el cual querían competir los demócratas, incluso antes de que sus observaciones sobre la violación y el aborto fueran noticia nacional. Él ha tenido una historia comentarios polémicos, de posiciones políticas de extrema derecha y una campaña débil que reorganizó a su plantilla a finales del año pasado. La mayoría de los estrategas republicanos, con los ojos puestos en derrotar a la vulnerable McCaskill, reconoció en privado que Akin sería el candidato más débil para las elecciones generales y esperó que no surgiera como el candidato del Partido Republicano.

Pero lo logró. Y desde que ganó la nominación republicana para enfrentar a McCaskill el 7 de agosto, Akin ha desatado indignación con su comentarios sobre la violación y el embarazo, llamó a poner fin a la ayuda federal para el Programa Nacional de Almuerzos Escolares, reforzó una declaración previa en la que comparó los préstamos estudiantiles federales con la tercera etapa del cáncer y dijo que los derechos civiles deben volver a litigio.

Para Akin la controversia no es nada nuevo. Con más oportunidades en la campaña, sería razonable esperar que hará aún más afirmaciones sin fundamentos, extremas o ambas.

Pero hasta sus comentarios sobre la "violación legítima" , Akin no había dicho nada que generara una reacción tan rápida y a nivel nacional en su partido. Su única y enorme metida de pata lo ha alejado de los republicanos tradicionales de una manera que nunca había experimentado.

Sin duda, un gran desastre para el Partido Republicano en Missouri es preferible ahora que una serie de pequeñas y ásperas manchas rumbo a las elecciones generales de noviembre. Peor aún para el Partido Republicano, él pudo haberse metido el pie en la boca después del 25 de septiembre; el punto en el que sería demasiado tarde para abandonar la carrera.

Pero ahora, los republicanos tienen la oportunidad de cambiar de rumbo. Aplican una presión inmensa sobre Akin para que renuncia a la carrera. Si lo hace, el comité central del Partido Republicano del estado puede elegir un reemplazo.

No importa a quién escojan, el Partido Republicano no podría estar peor de lo que está con Akin. Los nombres mencionados como posibilidades en los círculos de Missouri incluyen al empresario John Brunner, a las representantes Vicky Hartzler y Jo Ann Emerson, a la extesorera estatal Sarah Steelman, al auditor estatal Tom Schweich y al exsenador Jim Talent (quien dice no estar interesado), entre otros.

Desde luego, si se sustituye a Akin, algunos conservadores sociales que lo apoyan podrían dejar de estar interesados en votar. Para el Partido Republicano, ésto podría significar la capacidad de competir por el resto del electorado. Por su lado, los demócratas podrían destacar -justificadamente- un desastre en el bando republicano y criticar al partido por seleccionar a un candidato después de que los votantes hayan elegido a uno que se desplomó. Pero ese es un argumento sobre proceso. Y los argumentos sobre el proceso rara vez mueven la aguja.

El problema evidente para los republicanos en este momento es que Akin no parece estar dispuesto en lo absoluto a hacerse a un lado. Publicó una disculpa ayer. Afirmó en entrevistas con la prensa el lunes que planea continuar con la campaña. Y no es un candidato que tenga un historial de escuchar los consejos de la base republicana.

Si Akin no deja la carrera, los republicanos se quedarán en el peor de los escenarios. Missouri, considerado durante mucho tiempo una oportunidad superior de recuperación para el Partido Republicano, podría ser el territorio que impida que los republicanos se apoderaren de nuevo de la mayoría en el Senado.

RDS