Para los miles de pescadores cuyos sustentos están amenazados por la expansión del derrame de crudo en el Golfo de México, la oferta de puestos de trabajo por parte del gigante energético no ha recibido una buena aceptación.

Pero la esperanza dio lugar a la decepción para muchos en Luisiana y Alabama, quienes se quejan de que se están seleccionando a muy pocas personas. Algunos también dicen que pescadores de otros estados están aprovechándose de un programa específicamente diseñado para la gente del lugar.

"La gente que tiene trabajo (en BP) piensa que es un buen programa, pero la gente que no, cree que es horrible", dijo el pescador de camarones Benjamin Truong, cuyo bote está amarrado en Buras, un pueblo en la orilla este del Río Misisipi.

El crudo ha estado manando a borbotones de un pozo propiedad de BP a un ritmo de 795,000 litros al día desde que la plataforma Deepwater Horizon explotó hace tres semanas cerca de la costa de Luisiana, causando la muerte de 11 operarios.

Las autoridades cerraron las aguas afectadas del Golfo de México para la pesca desde la desembocadura del río Misisipi en Luisiana hasta el noroeste de Florida, dejando a miles de pescadores sin trabajo en un momento crucial de la temporada.

Muchos dijeron que afrontaban inmediatos apuros financieros para pagar sus hipotecas y los alquileres de las embarcaciones. La situación es peor para aquellos que todavía están recuperándose del Huracán Katrina en el 2005, que destruyó embarcaciones y casas, pero también arrasó con los ahorros.

La oferta laboral de BP para limpiar el derrame proporcionó un doble incentivo a los pescadores. Al ayudarlos a contener la mancha ganarían un necesario ingreso, además de acelerar el proceso de limpieza para volver a trabajar.

Aún así, la ironía de la situación no se reduce a los pescadores, forzados a buscar trabajos temporarios con la misma compañía que ha puesto en riesgo su profesión, y el programa en sí es ineficaz, según varios.

"Están poniendo a ciertas personas a trabajar y con ciertas personas se van con rodeos", dijo Johnny Wilson, quien firmó un contrato para trabajar con BP en Venice, Luisiana, pero todavía no ha sido seleccionado.

No hubo respuesta inmediata a las quejas, pero BP ha dicho que emplearía a más personas cuando el programa adquiera impulso y está trabajando para resolver cualquier problema.

Afrontando críticas

Miles firmaron contratos en las últimas semanas para ponerse a sí mismos y a sus botes a disposición y por ahora 100 personas han recibido empleo sólo en Luisiana en un programa que se está acelerando, dijo el portavoz de BP Marti Powers.

BP ofrece dos tipos de trabajo: los propietarios de botes pueden ganar hasta 2,000 dólares al día por una embarcación de más de 14 metros (de eslora), y la compañía contrata tripulaciones para limpiar la basura de las playas antes de que llegue el petróleo, colocar líneas protectoras para evitar que el crudo se extienda hasta zonas sensibles, y otras tareas.

"El programa nos permite aprovechar el conocimiento del lugar. Estos pescadores conocen estas vías fluviales mejor que nosotros y sus botes son muy buenos para este tipo de trabajo", dijo Powers.

La compañía ha tratado de suavizar las críticas abriendo una línea telefónica gratuita y desplegando personas para participar en reuniones con líderes locales, como el presidente de Plaquemines Parish, Bill Nungesser, en Luisiana.

Nungesser y el coordinador de llegada comunitaria de BP, Dave Kinnaird, se dirigieron a un encuentro en el ayuntamiento de Buras el jueves pasado para pescadores vietnamitas y camboyanos étnicos.

Como ejemplo de la comunicación forjada con BP desde que comenzó la crisis, Nungesser dijo a la audiencia: "El (Kinnaird) vino a expresar cuán importantes son ustedes para BP".

Pero los pescadores en el encuentro se quejaron por sentirse excluidos del programa de empleos de BP y de que no podían leer los contratos de BP ni seguir el curso de capacitación provisto porque no hablan inglés.

"Sólo quiero la posibilidad de ir a trabajar y ganar dinero", dijo Thoai Tong, un marinero de cubierta que ha estado desempeñándose como traductor para pescadores vietnamitas.

Si las aguas no se reabren para la pesca, a largo plazo la comunidad se verá forzada a irse de la zona para poder pescar en otro lugar, manifestó.

Kinnaird dijo que atendería las preocupaciones de los pescadores y que se traducirían los contratos y las futuras sesiones de capacitación.

Pescadores de otros estados

En Alabama y Luisiana los pescadores informaron sobre otro problema con los contratos de limpieza: los trabajos estaban quedando en manos de forasteros y no de locales.

Los contratistas de BP han pasado por alto a pescadores locales para contratar tripulaciones de otros estados para colocar botavaras cerca de la costa de Bayou La Batre, Alabama, el corazón de la industria marisquera del estado, según funcionarios locales.

Cientos de pescadores locales en ambos estados pasaron por más de cuatro horas de capacitación sobre materiales peligrosos la semana pasada, a fin de prepararse para trabajar temporalmente con BP, sólo para ser dejados a la espera de llamada que nunca llegó, señalaron.

En cambio, las 81 embarcaciones que surcaban las aguas costeras de Alabama, contratadas por BP para obras de contención del derramamiento de petróleo, tenían todas tripulaciones de otros estados, algunos de lugares tan lejanos como Maine, dijo el alcalde de Bayou La Batre, Stan Wright.

"Ni uno solo es del estado de Alabama. Estoy muy disgustado por eso. Eso no es muy distinto a que un hombre llegue a cenar a su casa y se encuentre a su esposa en la cama con otra persona", indicó Wright.

RDS