Mae Sai. “Dos días, ocho jabalíes. ¡Hurra!”. La Marina tailandesa clamaba victoria desde su cuenta de Facebook unos minutos después de que los últimos buzos salieran de la cueva cuando ya anochecía. Portaban su segunda remesa de jóvenes futbolistas del equipo Jabalíes Salvajes FC. Permanecen los últimos cuatro y el entrenador.

“La octava persona salió y por hoy ha terminado el operativo”, comentó Sitthichai Klangpattna, jefe de escuadra de la Armada de Tailandia. “Cuatro niños fueron rescatados hoy”.

Las autoridades se han apresurado a sacar a los menores, de entre 11 y 16 años, y a su entrenador de la cueva mientras las lluvias anuales del monzón avanzaban hacia la región montañosa de Chiang Rai.

Otros cuatro chicos salieron el domingo en una urgente y peligrosa operación que requirió que bucearan a través de los estrechos, oscuros y retorcidos pasadizos de la cueva. Están contentos y en buen estado de salud, según las autoridades.

Los chicos y su entrenador quedaron atrapados en la enorme cueva de Tham Luang Nang Non cuando fueron a explorarla tras un partido de entrenamiento el 23 de junio. Una masiva operación internacional de búsqueda tardó 10 días en localizarlos.

Trece buceadores extranjeros y cinco tailandeses participaron en el operativo del domingo. Dos buzos acompañarán a cada uno de los niños, que aprendieron a bucear apenas el 2 de julio, cuando los rescatistas los encontraron. El mundo permanece al pendiente.