La Paz. Tres personas murieron y otras 30 resultaron heridas este martes, en un operativo policial-militar para despejar el acceso a una planta de combustibles bloqueada por partidarios del expresidente Evo Morales, un día antes de que la OEA discuta una resolución para que Bolivia llame con urgencia a elecciones.

“Se ha constatado la existencia de tres muertos, dos de ellos confirmados (por impacto) de bala”, incluido Dayvi Posto Cusi, un hombre de 31 años de edad, declaró un vocero de la Defensoría del Pueblo.

Los disturbios estallaron cuando “agitadores y vándalos enardecidos” atacaron y destruyeron parcialmente la planta de hidrocarburos de Senkata, en El Alto, ciudad vecina de La Paz, “utilizando explosivos de alto poder”, informaron las Fuerzas Armadas bolivianas en un comunicado.

Poco antes, el ejército y la policía habían intervenido para despejar el acceso a la distribuidora de combustible, ocupada desde el jueves pasado por manifestantes leales a Morales, lo que casi paralizó el transporte público y privado en La Paz y afectó la distribución de alimentos. Apoyada por carros blindados y helicópteros, una fuerza combinada de policías y militares luego escoltó un convoy de carros cisterna desde el interior de la planta, según imágenes distribuidas en redes sociales.

Los manifestantes protestaban contra Jeanine Áñez, la presidenta interina de Bolivia, que tomó las riendas del país andino 48 horas después de la renuncia de Morales el 10 de noviembre.

En Twitter desde su exilio en México, Morales denunció “que el gobierno de facto al estilo de dictaduras militares nuevamente mata a mis hermanos de El Alto que resisten pacíficamente el golpismo y luchan en defensa de la vida y la democracia”.

Para intentar calmar la situación, Áñez ha prometido la pronta realización de elecciones presidenciales y legislativas, sin precisar la fecha.

Reunión en la OEA

La situación en el país andino se analiza hoy por el Consejo Permanente de la Organización de los Estados Americanos (OEA), órgano ejecutivo del bloque regional con sede en Washington, que discutirá una propuesta de Colombia y Brasil para instar a Bolivia a llamar urgentemente a elecciones y a que adopte pronto un calendario electoral que brinde todas las garantías democráticas.

La iniciativa instruye además a la Secretaría General de la OEA a otorgar a Bolivia todo el apoyo técnico “para que se dé inicio inmediato al proceso electoral, de conformidad con los principios de transparencia, independencia, credibilidad y confianza”, tras el polémico recuento del boliviano tribunal electoral que fue descalificado por un informe de auditoría del organismo.

Mientras los partidarios de Morales arrecian la presión, el gobierno interino participa en un diálogo iniciado el lunes por la Iglesia católica, con el apoyo de la Unión Europea y la oficina de las Naciones Unidas en La Paz. Las conversaciones se centran en la conformación de un nuevo Tribunal Supremo Electoral imparcial.

La violencia inició el 20 de octubre

  • Día en que las elecciones fueron consideradas como fraudulentas
  • La Fiscalía General y la Defensoría del Pueblo reportan 27 fallecidos y más de 400 heridos
  • Hay problemas de suministro de alimentos y combustible