Sobre las elecciones presidenciales en Rusia del domingo, Nicolás de Pedro, investigador principal en el Barcelona Centre for International Affairs (CIDOB), destacó que una de las incógnitas a despejar el próximo domingo es el nivel de participación, porque es el indicador para medir el éxito o el fracaso de estos comicios.

“La participación es el único elemento que le inquieta al Kremlin, si la participación es baja o no igual a la del 2012, que fue de 65%, se puede considerar como una agresión hacia el régimen”, precisó.

Nikola Zivkovic, profesor de Asuntos Europeos y Relaciones Internacionales de la Escuela de Ciencias Sociales y Gobierno del Tec de Monterrey, destacó que el único escenario previsible de las elecciones es que Putin va a ganar en la primera vuelta.

“Desde la Constitución se tiene prevista la segunda ronda si ningún candidato gana la mayoría de votos en primera vuelta, lo cual no va a pasar este domingo; según las previsiones, Putin logrará el respaldo de más de 70%. En Rusia no hay una verdadera democracia ni libertad de expresión. Los siete candidatos contra los que contenderá sólo son figuras improvisadas de oposición”, opinó.

Zivkovic agregó que las elecciones rusas son interesantes para ver cómo funciona el sistema autocrático y cómo se maneja la preocupación del alto abstencionismo.

Nicolás de Pedro, del CIDOB, destacó que los retos fundamentales que tendrá que atender Putin serán: el plano económico, ya que la economía de Rusia está en una situación difícil, y el plano de política exterior ya que el escenario con Ucrania y el de Siria se ven muy complicados. Respecto a la relación con la Unión Europea, prevé que siga deteriorándose porque hay desconfianza estratégica entre ambos lados. Y con Estados Unidos, parece ser el mismo caso.