Ramala, Territorios Palestinos.- Los palestinos rechazan la reivindicación del primer ministro israelí de que reconozcan a Israel como un "Estado judío" afirmando que, lejos de eliminar las causas del conflicto, imposibilita la paz.

Esta controversia surge del choque de dos versiones antagónicas de la Historia: la "guerra de independencia de Israel" en 1948 y la "Nakba" (catástrofe) de los 760,000 palestinos obligados a exiliarse.

Netanyahu lamentó que la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) decidiera postergar una exposición que debía inaugurarse el 21 de enero en París sobre "la relación de 3,500 años del pueblo judío con la Tierra Santa", en colaboración con la UNESCO y el Centro Simon Wiesenthal.

"La explicación que se dio fue que eso perjudicaría a las conversaciones. Eso no perjudicaría a las negociaciones. Las conversaciones están basadas en los hechos, en la verdad, que jamás perjudica", aseguró el jefe de gobierno israelí el domingo en el Consejo de Ministros.

La UNESCO anunció el viernes la postergación sine die (sin fecha) de la inauguración, debido a una carta de 22 miembros del grupo árabe manifestando su "preocupación por el posible impacto negativo de la exposición sobre el proceso de paz y las negociaciones en curso en Medio Oriente", aludiendo al pedido de reconocimiento de Israel como "Estado del pueblo judío".

Netanyahu la convirtió en una cláusula fundamental de todo acuerdo de paz, alegando que desde 1948, la raíz del conflicto era "la negación de nuestro derecho (de los judíos) a estar aquí".

Los dirigentes palestinos se oponen a lo que consideran como una capitulación sobre lo que es más sagrado para ellos, el recuerdo de la "Nakba", señalando que ellos reconocieron a Israel en 1993 y que la finalidad de un acuerdo de paz es "poner fin a la ocupación que comenzó en 1967".

"Nosotros hemos afirmado nuestro rechazo categórico y de principio a la exigencia de reconocimiento de Israel como un Estado judío", declaró el viernes el presidente de la Autoridad Palestina Mahmud Abas en un discurso pronunciado en Marruecos ante el Comité Al Qods, que reúne a unos 15 países musulmanes.

"Por otra parte, nosotros no aceptaremos ningún ataque a los derechos de los refugiados garantizados por la legalidad de las resoluciones internacionales, ni a los derechos de los ciudadanos palestinos de Israel", agregó para justificar esa negativa.

"Nosotros rechazamos los intentos de tachar nuestro relato histórico y de borrar nuestra memoria colectiva, así como de falsificar la historia pisoteando los hechos establecidos", insistió el presidente palestino, que es un refugiado de la "Nakba".

"TRANSTORNO OBSESIVO COMPULSIVO"

El 29 de noviembre pasado, el negociador palestino Saeb Erakat había manifestado el deseo de que "Netanyahu encuentre la fuerza para presentar sus excusas al pueblo palestino por la destrucción de 418 aldeas en 1948".

Nabil Shaath, un dirigente del Fatah, el movimiento de Mahmud Abas, lamentó la semana pasada que Israel hubiera logrado imponer su "orden del día" al secretario de Estado norteamericano John Kerry.

"Se trata de un problema de narración (histórica) que ocupa la mayor parte del tiempo de Kerry", quien reanudó las negociaciones de paz a fines de julio pasado, destacó Shaath.

"Desde el punto de vista israelí, reconocer a Israel como un Estado judío equivale a derogar el derecho al retorno o una solución al problema de los refugiados basada en la resolución 194" de la Asamblea General de la ONU, explicó, denunciando "una exigencia totalmente nueva".

"Existe un solo dirigente palestino en su sano juicio que pueda aceptar eso? O el objetivo es únicamente hacer imposible la firma de un acuerdo de paz con Israel?", afirmó este palestino veterano de las negociaciones.

Un analista de izquierda del diario israelí Haaretz, Gideon Levy, diagnosticó "síntomas clásicos de trastorno obsesivo compulsivo (TOC) en los incesantes pedidos de Israel de ser reconocido por los palestinos como 'el Estado judío'".

"Nadie sabe definir exactamente lo que es un 'Estado judío', ni en qué consiste su 'carácter judío'", destacó, "pero se hace todo lo posible por alcanzar un objetivo cumplido hace ya mucho tiempo".

mfh