Masaya, Nic. En un intento por recuperar el control de la ciudad de Masaya, declarada en rebeldía por sus pobladores en contra del presidente Daniel Ortega, fuerzas progubernamentales de Nicaragua lanzaron una fuerte ofensiva dejando al menos tres muertos y 32 heridos.

“Frente a este ataque desmedido y no comparable en fuerzas, los ciudadanos están haciendo resistencia física dentro de sus posibilidades porque tienen que resguardar sus vidas”, denunció el secretario de la Asociación Nicaragüense Pro Derechos Humanos, Álvaro Leiva.

El ataque perpetrado por policías, antimotines y civiles armados encapuchados ocurrió por la mañana del martes en uno de los bloqueos de carretera más extensos del país, horas después que la Conferencia Episcopal de Nicaragua suspendiera el diálogo hasta que el gobierno incluya a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), el Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos y la Unión Europea (UE) para investigar la violenta represión de las protestas desde abril en las cuales han muerto 180 personas.

Las fuerzas progubernamentales, apoyadas por tractores y camiones de volquete de la Alcaldía de Managua, levantaban los bloqueos sobre la carretera a Masaya. La ciudad ha permanecido atrincherada para protegerse de ataques armados, saqueos e incendios provocados.

Desacuerdo

Abiertos a una solución, el gobierno y la Alianza Cívica por la Democracia habían acordado el viernes pasado invitar a los organismos internacionales a ayudar a investigar la situación de violencia.

Sin embargo, la alianza opositora, que agrupa a empresarios, estudiantes y sociedad civil, se retiró el lunes de las mesas de diálogo tras el incumplimiento del acuerdo.

En dos meses suman 180 muertos y más de 1,000 heridos, la represión de Ortega según el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos.