Managua. DE ACUERDO con la policía, tras las manifestaciones del miércoles pasado durante el Día de la Madre, la cifra de muertos ascendió a 15 marcando uno de los peores días de violencia en Nicaragua en el marco de las protestas contra el gobierno del presidente Daniel Ortega que inició hace seis semanas.

Testigos afirmaron que grupos armados progubernamentales abrieron fuego contra los manifestantes. La marcha se llevó a cabo para recordar a los jóvenes que han fallecido desde el inicio de las protestas.

El comisionado general de la Policía Nacional, Francisco Díaz, atribuyó los 15 muertos y 218 heridos al “accionar de estos grupos delincuenciales que operan encapuchados, con armas de fuego”.

Previamente, el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos  había dado cuenta de 11 personas fallecidas y otras 79 heridas en la jornada del miércoles.

De acuerdo con cifras de organizaciones de defensa de los derechos humanos, desde el 18 de abril cuando iniciaron las manifestaciones debido a una polémica reforma a la seguridad social que luego fue congelada. El saldo es de cientos de heridos y 81 muertos.

Por su parte, el gobierno de Nicaragua emitió un comunicado en el cual condenó los hechos atribuyéndoselos a la “violencia delincuencial que han generado grupos políticos de oposición con agendas políticas específicas, activando formatos delictivos para aterrorizar a las familias”.

Asimismo, agregó que “En Nicaragua no existen fuerzas de choque ni grupos paramilitares afines al gobierno, por lo que no podemos aceptar que se pretenda acusar de acontecimientos dolorosos y trágicos que no hemos provocado, que jamás provocaremos”.

Sin mediación

Por su parte, la Iglesia católica de Nicaragua rechazó retomar el diálogo entre el gobierno y la oposición para encontrar una solución.

Estados Unidos, el Parlamento Europeo, así como Luis Almagro han condenado la represión en el país centroamericano.