La agencia anticorrupción de Egipto dijo que viernes que ordenó el arresto del ex presidente Hosni Mubarak y su esposa como parte de una investigación sobre acusaciones de enriquecimiento ilícito.

Los investigadores interrogaron el jueves durante más de tres horas a Mubarak en el balneario de Sharm el-Sheikh, en el Mar Rojo. El ex presidente negó haber cometido ningún delito.

La agencia de noticias MENA dijo que el viernes entrevistaron a su esposa Suzanne, quien fue internada más tarde en un hospital.

"Suzanne Mubarak fue admitida en el hospital con una sospecha de ataque (al corazón) y alta presión sanguínea. Será puesta bajo observación por 24 horas", dijo a Reuters el director del hospital, Mohammed Abu al-Futouh.

Fue la primera orden de detención para el depuesto presidente y su esposa, aunque un fiscal público ya había ordenado el arresto de Mubarak el 13 de abril como parte de otra investigación sobre cargo de abuso de fondos públicos y muerte de manifestantes.

Algunos reportes de medios habían sugerido que la riqueza de la familia Mubarak podría ser de miles de millones de dólares, una de las cosas que más enfureció a los manifestantes en un país donde el 40% de la población vive con menos de 2 dólares diarios.

"Lo esperaba. Aunque uno se siente bien al escucharlo", dijo Mohamed Ahmed, un banquero de 23 años, en El Cairo tras enterarse sobre las órdenes de arresto.

Las manifestaciones masivas forzaron la renuncia de Mubarak el 11 de febrero y luego presionaron a los gobernantes militares interinos para que investigaran la riqueza de la familia.

Algunos egipcios se sienten incómodos sobre el tratamiento a Mubarak, que gobernó Egipto durante décadas.

Decenas de manifestantes se reunieron el viernes en una mezquita de El Cairo para pedir que el ex gobernante no sea procesado, informó MENA.

La agencia anticorrupción, conocida como la Autoridad de Ganancias Ilícitas, ordenó que la esposa de Mubarak sea detenida por 15 días. Fuentes judiciales y de seguridad dijeron que sería transferida a una prisión en El Cairo.

El ex presidente de 83 años ha estado internado en un hospital de Sharm el-Sheikh desde que sufrió problemas de salud tras unos interrogatorios.

DOCH