La orden de arrestar al presidente del canal venezolano de noticias Globovisión, la única televisora de oposición que continúa en la señal abierta, preocupa a los críticos del presidente Hugo Chávez por considerar que el gobierno sigue avanzando en su decisión de silenciarlos.

La policía política se presentó el viernes en la casa de Guillermo Zuloaga, presidente de Globovisión, portando órdenes de arresto'' en contra del ejecutivo y de su hijo Guillermo Zuloaga Siso, dictadas por un tribunal, por los delitos de usura genérica'' y agavillamiento'', que implica el concurso de varias personas para cometer un delito.

Zuloaga, cuyo paradero se desconoce, no se encontraba en su casa el viernes por la noche, indicó la abogada defensora Perla Jaimes.

Líderes de oposición, grupos independientes de derechos humanos y defensores de la libertad de prensa catalogaron la medida judicial como parte de la campaña del gobierno para acallar a los críticos del mandatario.

Asdrúbal Aguiar, ex magistrado de la Corte Interamericana de los Derechos Humanos, afirmó que Chávez cree que con Zuloaga en la cárcel pondrá de rodillas a Globovisión a la vez que atemoriza al resto de los medios, los dirigentes políticos y los votantes con miras a las elecciones'' legislativas del 26 de septiembre.

En los próximos comicios está en juego el control de la Asamblea que mantienen Chávez y sus aliados. El gobernante ha advertido que una victoria de la oposición sería un golpe devastador para sus esfuerzos por transformar a Venezuela en un estado socialista.

El gobierno no pasa por su mejor momento'', dijo Aguiar a The Associated Press. Ellos creen que enviado a la cárcel a Zuloaga y a su hijo, los pobres se van a olvidar de los apagones, de la escasez de agua, que sufren los efectos de la inflación más alta del continente y del escándalo como las miles de toneladas de alimentos descompuestos en los puertos venezolanos''.

La fiscal general Luisa Ortega negó que existan motivaciones políticas e indicó que la acción judicial está relacionada con una investigación pendiente por el presunto delito de almacenamiento irregular'' de 24 vehículos.

El proceso, que tenía seis meses paralizado, se reactivó una semana después que Chávez, en un discurso televisado, se quejó de la supuesta impunidad en el caso.

A ese señor (Zuloaga) se le agarró en su casa un bojote (un gran número) de carros y ése es un delito, acaparamiento. Y anda suelto y tiene un canal de televisión'', lamentó Chávez.

¿Tú te das cuenta? Tiene un canal de televisión y por ahí dicen lo que les da la gana. Y sigue siendo ese canal la punta de lanza de la burguesía, vamos a ver quién aguanta más'', agregó.

Zuloaga se encuentra bajo libertad provisional a la espera de juicio por varias causas. En abril la Fiscalía presentó cargos penales contra Zuloaga por emitir una información falsa'' y ofender al mandatario en una reciente asamblea de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), en Aruba.

La orden de arresto del empresario también estimuló la preocupación de organizaciones internacionales como la SIP y la Asociación Interamericana de Radiodifusión (AIR), con sede en Montevideo.

La SIP en un comunicado lamentó que una vez más se está demostrando en Venezuela que no hay independencia de poderes, un valor esencial de la democracia, ya que la Justicia pareciera que actúa cada vez que el presidente habla o lo ordena''.

El presidente de la AIR, Luis Pardo Sainz, dijo que la apertura de procesos judiciales por supuestos delitos en contra de los líderes opositores, periodistas y defensores de derechos humanos es un modus operandi que busca evitar que los líderes de opinión se expresen''.

Estoy consciente que esta causa es distinta los procesos abiertos por sus opiniones y la línea de la televisora, pero nos preocupa que estén vinculados'', comentó.