Budapest. El primer ministro húngaro, Viktor Orbán, anunció el día de ayer 21 de julio, un referéndum para evaluar el apoyo a la polémica ley que afecta a la comunidad LGTB, después de que la Comisión Europea abriera un expediente de infracción contra Budapest.

"Bruselas ha atacado claramente a Hungría en las últimas semanas sobre la ley" que prohíbe la "promoción" de la homosexualidad entre los menores, afirmó el primer ministro en un video difundido en Facebook.

Acto seguido enumeró cinco preguntas, como por ejemplo si los húngaros aceptan que el colegio "hable de sexualidad con sus hijos sin su consentimiento", si apoyan "la promoción de los tratamientos de cambio de sexo para los menores" o la "presentación sin restricciones ante los menores de contenido mediático de carácter sexual que afecte a su desarrollo".

Orbán, quien no ha fijado una fecha para la consulta, pide a los húngaros que respondan "no" a todas las preguntas, que según él son exigencias que la Unión Europea (UE) quiere imponer a Hungría.

La Unión Europea y Hungría están enzarzadas en un tira y afloja legal sobre una ley de protección de los menores, adoptada el 15 de junio, que prohíbe mencionar la homosexualidad y el cambio de sexo ante los menores.

El Ejecutivo europeo la considera discriminatoria contra las personas LGTB y ha abierto un expediente de infracción contra Hungría, que puede desembocar en el Tribunal de Justicia de la UE.