Caracas. La oposición venezolana lanzó el plan de gobierno con el que espera atraer el voto y vencer al presidente Hugo Chávez en los comicios de octubre, promoviendo la apertura de la economía, la lucha contra la inseguridad y la "despolitización" de las instituciones públicas.

El programa de la opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD) fue suscrito por cinco de los seis precandidatos presidenciales, quienes se encuentran ya en la recta final de su campaña electoral de las primarias del 12 de febrero para elegir a un aspirante único para medirse a Chávez en las urnas.

Los gobernadores y favoritos en las encuestas, Henrique Capriles y Pablo Pérez, firmaron el documento, así como la diputada María Corina Machado, el ex alcalde Leopoldo López y el sindicalista Pablo Medina.

El ex embajador Diego Arria no lo suscribió al no atender a algunos de sus requisitos.

Entre sus principales contenidos, el programa propone una economía de mercado, contraria a la que impulsa el gobierno. En particular, defiende flexibilizar gradualmente los controles de precios vigentes desde 2003 y fijar un tipo de cambio "único y competitivo", revisar las finanzas públicas y las leyes aprobadas por el gobierno de Chávez para conformar un "Estado socialista", así como "restituir" la autonomía del Banco Central.

"Trabajaremos para asegurar los derechos a la propiedad privada y a la libertad económica, y para desarrollar la libre iniciativa privada y el acceso de los ciudadanos a bienes y servicios de calidad", señala el documento.

Los opositores se comprometieron a incrementar la participación de empresas privadas en el sector, aumentar la capacidad de producción de los yacimientos, promover la petroquímica, así como descargar a la estatal Petróleos de Venezuela de sus actuales obligaciones financieras respecto a los programas sociales del gobierno.

El documento de la MUD, que comenzó a diseñarse hace casi un año con la participación de unos 400 expertos, destaca también los avances en protección social que se han llevado adelante durante los 13 años de Chávez en el poder, aunque plantea que esta política no debe guiarse por un "uso clientelar" o "exclusiones ideológicas".

La MUD también propone medidas para atacar la inseguridad como aumentar el número de efectivos policiales, mejorar el sistema judicial para combatir el delito y renovar las actualmente hacinadas cárceles venezolanas.

Por otro lado, el programa que la MUD se comprometió, si gana las elecciones del 7 de octubre defiende, a la "despolitización" de las instituciones públicas como el Poder Judicial o las Fuerzas Armadas, al asegurar que el gobierno de Chávez ha promovido una "devastación institucional".

Según un informe de Human Rights Watch (HRW) difundido el domingo, el ejecutivo de Chávez ha "tomado el control" del Poder Judicial, una falta de independencia que según esta organización defensora de los derechos humanos favorece el enjuiciamiento de opositores o las purgas entre los jueces.

En las elecciones del 7 de octubre Chávez aspirará a un tercer mandato de seis años.

El plan de la MUD se compromete además a hacer más "transparente" la gestión pública, promover la descentralización, acabar con el "uso partidista" de los medios de comunicación oficiales y "combatir la corrupción", según el texto del programa.

EISS