Beirut. El ejército Libre de Siria designó un nuevo jefe militar, anunciaron ayer los grupos de la oposición, mientras intentan reestructurar un movimiento insurgente que ha caído en la desorganización ante las crecientes luchas internas y un respaldo internacional menor, en su lucha para derrocar al presidente Bashar al-Assad.

El brigadier general Abdul-Ilah al-Bashir reemplaza al general Salim Idris, criticado por muchos en la oposición por su falta de eficacia y por haber perdido la confianza de EU y sus aliados, especialmente después de que los extremistas islámicos capturaran un depósito de armas en poder de los insurgentes moderados. El nombramiento fue anunciado el lunes en una declaración del Consejo Supremo del Ejército Libre de Siria.

Al-Bashir, que dirigió con anterioridad las operaciones del grupo en la provincia de Quneitra, junto a la frontera con los Altos del Golán, territorio ocupado por Israel, es considerado un islamista moderado. En sus discursos dijo que respalda una Siria democrática, pero menciona con frecuencia el Corán.

Su designación, adoptada por consenso el domingo por la noche entre los 30 integrantes del Consejo Militar del Ejército Libre de Siria, es considerado un intento de reorganizar y reestructurar a esta organización, tras una serie de reveses, e intentar convencer a Occidente que entregue armas más poderosas. Intenta demostrar además que el grupo ha reaparecido con un liderazgo nuevo y creíble.