Caracas. La negociación que busca una salida a la crisis en Venezuela pisa terreno pantanoso: la oposición canceló su asistencia a Santo Domingo, donde debía reunirse con el gobierno, presionado por nuevas sanciones de la Unión Europea.

La opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD) canceló su viaje a Santo Domingo por la controversia sobre la muerte del piloto rebelde Óscar Pérez —el ministro de Interior, Néstor Reverol, dijo que la oposición había dado información sobre el expolicía— y la inasistencia de los cancilleres de Chile, Heraldo Muñoz, y de México, Luis Videgaray, según anunció en un comunicado.

“La presencia de los cancilleres es indispensable para continuar, por lo que una nueva reunión debe contar con la participación de todos ellos”, acotó en su carta la MUD,  cuyos cancilleres invitados son los de México y Chile.

El parlamentario Enrique Márquez, también negociador de la MUD, confirmó que, aunque faltaron a la cita, buscan un “consenso para una nueva fecha”. Por su parte, pese a la ausencia de la oposición, el principal delegado del gobierno, Jorge Rodríguez, anunció que viajaría a Santo Domingo en la tarde.

El director de Comunicación de la Cancillería dominicana, Hugo Beras, indicó que el canciller de su país, Miguel Vargas; el exjefe de gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, y los cancilleres de Bolivia y Nicaragua estaban reunidos para definir la “fecha más conveniente” en que se retomará.

Más presión

Mientras se recrudecían las tensiones en torno al diálogo, representantes de los países de la Unión Europea en Bruselas dieron su visto bueno a la adopción de sanciones contra responsables de la “represión” y la crisis política en Venezuela.

Las medidas incluyen una congelación de activos y la prohibición para los sancionados —siete personas, según fuentes diplomáticas— de viajar al bloque, a tono con la política de Estados Unidos y Canadá, que en el 2017 impusieron medidas similares.