El presidente estadounidense, Barack Obama, recibe este lunes a su homóloga brasileña, Dilma Rousseff, en una cita dominada por temas comerciales y educativos para continuar profundizando las relaciones entre las dos principales economías del continente.

Rousseff, que viaja acompañada de una nutrida delegación de su gabinete, se reunirá con Obama en la Casa Blanca a partir de las 11H45 locales (15H45 GMT) y luego asistirá a un almuerzo con el mandatario estadounidense, según la agenda de ambas presidencias.

El encuentro " es parte del diálogo entre ambos líderes en relación con la cada vez más cercana relación entre Estados Unidos Brasil" para "continuar los esfuerzos en impulsar los nexos comerciales, económicos, educativos y de innovación", señaló la Casa Blanca.

El encuentro permitirá también a los dos líderes afinar posiciones de cara a la Cumbre de las Américas en Cartagena el fin de semana, y la reunión del G20 (grupo de países ricos y emergentes) en México, en junio.

Obama recibe a Rousseff a poco más de un año de visitar Brasil, donde relanzó las relaciones con la sexta economía mundial, luego de desaveniencias con el predecesor de Rousseff, Luis Inacio Lula da Silva, sobre todo por el programa nuclear iraní.

Aunque Rousseff es vista como menos ideológica que Lula, su gobierno ha mantenido posturas internacionales como la resistencia a nuevas sanciones contra Irán y Siria que Washington pregona, que podrían resultar incómodas en la reunión.

Otro tema irritante es la abrupta cancelación hace un mes por parte de la fuerza aérea estadounidense de la compra de 20 aviones Super Tucano de Embraer, lo que molestó a Brasil, que aún estudia la compra de 36 aviones caza entre ofertas de Estados Unidos, Francia y Suecia.

La visita tiene un fuerte acento comercial y empresarial: Rousseff y Obama encabezarán un encuentro de empresarios de ambos países, y luego la presidenta brasileña clausurará un foro binacional que se prolongará todo el día en la Cámara de Comercio estadounidense.

El foro será inaugurado en la mañana por los cancilleres Hillary Clinton y Antonio Patriota, quienes firmarán acuerdos de cooperación en la tarde en el Departamento de Estado.

Obama, en campaña para duplicar las exportaciones de su país, tiene especial interés en Brasil, país donde Estados Unidos fue desplazado como por China como principal socio comercial.

Rousseff, que llegó a Washington al final de la tarde del domingo y sostuvo un primer encuentro con empresarios brasileños, se trasladará el martes a Boston para promover en la universidad de Harvard y el Massachusetts Institute of Technology (MIT) un programa para formar a brasileños en el exterior.

En el encuentro en la Casa Blanca, Rousseff tiene previsto recordar a Obama el deseo de Brasil de que se termine la "guerra cambiaria" que a su juicio adelantan los países desarrollados, que inunda el mercado brasileño de dólares y provoca la apreciación de su moneda local, según adelantó Brasilia.

Otro tema en el que podría insistir Rousseff es en la ampliación del Consejo del Seguridad de la ONU, el que Brasil quiere integrar como miembro permanente, pero sin que hasta la fecha haya logrado un respaldo en este sentido de Washington, que sí ha apoyado a India en una solicitud similar.

La presidenta brasileña retornará a Brasilia la noche del martes.

RDS