Nueva York. El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, exhortó ayer a los líderes mundiales a condenar los recientes ataques en contra de diplomáticos estadounidenses y de las misiones diplomáticas de su país en Libia y Egipto, al sugerir que éste es un momento clave en la lucha por las libertades democráticas en el mundo musulmán.

Ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, Obama expuso frente a su audiencia que es obligación de todos los líderes, en todos los países, hablar con fuerza en contra de la violencia y el extremismo . También dejó claro que Estados Unidos hará lo necesario para impedir que Irán obtenga un arma nuclear.

Es hora de marginar a aquellos que -incluso sin recurrir a la violencia- utilizan el odio en contra de EU, del occidente e Israel como el principio central de su política. Ya que eso sólo encubre, y a veces excusa, a aquellos que recurren a la violencia , reprobó Obama en el cuarto discurso de su Presidencia ante la ONU.

Obama usó su discurso para defender el papel de EU en el Medio Oriente y el Norte de África como nunca lo había hecho antes, al pedir la ayuda de los diplomáticos reunidos y asegurar que la impredecible transición política en curso resultará en un gobierno democrático y la oportunidad económica.

Se refirió a la violenta guerra en Siria, al movimiento nacional palestino y otras luchas regionales para reafirmar el apoyo estadounidense para quienes buscan la libertad.