El presidente Obama mantiene una clara ventaja sobre Mitt Romney en Virginia, de acuerdo con una nueva encuesta de The Washington Post.

Los posibles votantes en el estado apoyan a Obama 52% contra 44%, mientras que entre el volumen total de votantes, el Presidente se ubica arriba 50% contra 43%, exactamente el mismo margen presentado en un sondeo a principios de mayo.

La firme ventaja de Obama sugiere que un aluvión sin precedentes de anuncios de televisión y decenas de visitas en persona no cambiará la tendencia en este estado, considerado como clave en las elecciones generales.

En un lugar que sorteó la recesión con relativa facilidad gracias a un gran sector de la milicia, los votantes están divididos casi en partes iguales en cuanto al manejo de la economía por parte de Obama. Ése es un punto de vista más positivo para el Presidente respecto de la economía que el que tiene a nivel nacional.

Pero Romney se mantiene muy parejo con Obama cuando se reduce a en quién confían los votantes para hacer frente a la economía, tema que la mayor parte de Virginia, al igual que todos los estadounidenses, considera se trata del más importante.

La paridad en cuanto al tema de la economía pone de relieve la persistente vulnerabilidad de Obama, especialmente cuando los inminentes recortes en defensa amenazan a la industria y a la economía del estado por igual.

Incluso a algunos partidarios de Obama les gustaría probar algo nuevo en cuanto a la economía se refiere.

Obama vence a Romney en seis de los 10 temas analizados en la nueva encuesta y Romney no mantiene ventaja significativa en ninguno de éstos. El Presidente goza de ventajas de dos dígitos sobre su rival republicano en temas tales como el aborto, el matrimonio homosexual y Medicare.

Pero esos problemas distan de estar en la lista de prioridades de la mayoría de los votantes, cuya mayor preocupación es la economía.

Obama tiene un apoyo abrumador entre los votantes jóvenes, de acuerdo con la encuesta, y el respaldo casi universal de los votantes negros, con lo que reincorpora los dos componentes clave de su coalición ganadora de hace cuatro años.