El presidente Barack Obama volvió a la Casa Blanca de sus vacaciones en Hawai este domingo, tras haber solucionado la amenaza del "precipicio fiscal" en Estados Unidos, pero deberá enfrentar ahora una batalla por la nominación del secretario de Defensa, cargo para el cual propondrá al ex senador republicano Chuck Hagel.

Obama, su mujer y sus hijas aterrizaron en el avión presidencial Air Force One en la base Andrews, que pertenece a la Fuerza Aérea y está situada a las afueras de Washington, hacia las 11:00 horas locales, para abordar un helicóptero que los llevaría a la Casa Blanca.

Un asesor demócrata confirmó a la AFP informes de prensa que señalaban que el presidente planea nombrar a Hagel para suceder a Leon Panetta en el Pentágono, lo que podría generar resistencia entre los republicanos, augurando duros debates para su confirmación en el Senado.

Obama debería anunciar también el lunes la nominación para el puesto de director de la CIA en reemplazo de David Petraeus, cargo por el que competirían con buenas posibilidades el director en funciones Michael Morell y el asesor en contraterrorismo John Brennan, según la cadena CNN.

Hagel, exrepresentante republicano por Nebraska y veterano de Vietnam, es considerado como moderado, conocido por su discurso franco y por mantener posturas contrarias a la línea de su partido en materia de política exterior.

Por ejemplo criticó públicamente la estrategia del ex presidente republicano, George W. Bush en Irak, hecho que algunos republicanos nunca le perdonaron.

Uno de los líderes republicanos del Senado, Lindsey Graham, dijo a CNN que Hagel sería "el más antagónico secretario de Defensa hacia el Estado de Israel en la Historia de nuestra nación".

"No solamente ha dicho que se debía negociar directamente con Irán, que las sanciones no resultarían, que Israel debe negociar con Hamas, un grupo terrorista que lanza miles de cohetes hacia Israel; también fue uno de los 12 senadores que se negaron a firmar una carta dirigida a la Unión Europea considerando a Hezbola como una organización terrorista", afirmó Graham.

Si es confirmado por el Senado como secretario de Defensa, Hagel deberá realizar importantes cortes en los gastos militares, mientras Washington pone fin a la guerra en Afganistán pero se prepara para eventuales intervenciones en Irán o Siria.

Las nominaciones de la Casa Blanca con frecuencia dan lugar a agrios debates en el Senado estadounidense en las audiencias de confirmación, que dan a los congresistas la oportunidad de bloquear a los candidatos no deseados y marcar puntos con su electorado.

La frontal oposición de Graham y otros dos connotados líderes republicanos, los senadores Kelly Ayotte y John McCain, dieron por tierra el mes pasado con las aspiraciones de la embajadora estadounidense ante la ONU, Susan Rice, de convertirse en la próxima secretaria de Estado.

Rice, miembro de larga data del círculo cercano de Obama, era la favorita para suceder a Hillary Clinton al frente de la diplomacia estadounidense, pero no logró superar las críticas de los republicanos, por su reacción al ataque al consulado de Washington en Bengasi, Libia.

El presidente nominó luego al senador John Kerry, quien se espera enfrente poca resistencia por parte de los republicanos, en gran parte porque su banca en el Senado por Massachusetts quedará disponible.