El primer cóctel sin el cargo presidencial de Barack Obama ocurrió el mes pasado, se le vio vestido de manera informal.

En un pasillo estrecho se encontraban los aperitivos y al anfitrión se le pudo ver sin corbata. En el lugar se pudieron encontrar a pocos exfuncionarios, estaban Joe Biden y Denis McDonough, exvicepresidente y exjefe de Recursos Humanos de la Casa Blanca, respectivamente. Ellos se mezclaban con jóvenes en un entorno relajado, una suite con pisos de madera de ambiente minimalista que se podría confundir con una boutique de una firma prestigiosa. A medida que la hora de la cena se acercaba el expresidente salió con una excusa familiar.

En febrero Obama junto a su hija mayor fue a Broadway a ver El Precio de Arthur Miller. Salieron del teatro poco antes de que encendieran las luces de la sala, pero una multitud lo esperaba en la puerta gracias a que un periodista del New York Times tuiteó la presencia del expresidente.

Para escapar de la atención, los Obama han tomado vacaciones: Palm Springs, el Caribe y Hawai. Después de reunirse con ejecutivos de tecnología recientemente, Obama se dirigió a Oahu, donde jugó golf con amigos y cenaron en el restaurante de carnes de Buzz Lanikai en Kailua.

Tres días más tarde fueron al balneario Gulfstream G550 de Tetiaroa, una isla del Pacífico sur que fue propiedad de Marlon Brando. Ahí Obama planea pasar una larga estancia para escribir sus memorias de la Casa Blanca.

Obama está tratando de vivir con bajo perfil a pesar de que demócratas le han pedido que haga algo más ante la opinión pública. Valerie Jarrett, una exasesora de Obama, dijo que él está disfrutando de bajo perfil porque así se relaja, reflexiona y disfruta de su familia y amigos . Pronto, Obama podría dejar su bajo perfil. Desea trabajar en la recuperación de votos demócratas.