El presidente Obama espera anunciar el viernes a sus nuevos nominados para encargarse de la seguridad nacional, pero la fecha depende de la situación de las negociaciones del precipicio fiscal, indicaron funcionarios de su administración.

Otros asuntos de la Casa Blanca han pasado a segundo plano ante las conversaciones con los republicanos para evitar el precipicio -un conjunto de recortes de gastos y aumentos de impuestos obligatorios- antes de la fecha límite del 31 de diciembre, manifestaron los funcionarios. Obama también podría posponer su salida, ya programada, el viernes para sus vacaciones en Hawai.

El anuncio también puede retrasarse debido al estado de salud de la secretaria de Estado, Hillary Clinton, aunque su asistencia a la presentación pública de los candidatos no es un requisito, de acuerdo con los funcionarios, que hablaron en condición de anonimato. Clinton se recupera de un virus estomacal y una conmoción cerebral.

Incluso cuando las alternativas más probables para ocupar los mejores puestos en el gabinete -el senador demócrata John Kerry como Secretario de Estado y el exsenador republicano Chuck Hagel como Secretario de Defensa- son vistas como confirmables por el Senado, tampoco están libres de oponentes.

A las críticas de los republicanos a la embajadora de Estados Unidos ante la ONU, Susan Rice, se les permitió crecer por meses, desde el momento en que llegó a ser un rumor ampliamente extendido que ella era la primera opción de Obama para el puesto de Secretario de Estado, hasta que Rice decidió renunciar a ser considerada la semana pasada.

Kerry y Hagel ya han sido cuestionados acerca de Israel. Un artículo publicado el lunes en Ynet, el sitio de noticias en línea más popular de ese país, indicó que mientras que Kerry es considerado un amigo de Israel , ha sido muy crítico con la política de asentamientos del gobierno.

El titular de un análisis en el Jerusalem Post el lunes decía: Kerry y Hagel: difícilmente las opciones preferidas de Israel .

En este país, las opiniones percibidas de Hagel sobre Israel y las relaciones con Irán han provocado comentarios críticos de algunos sectores políticos. Algunos prominentes activistas demócratas judíos se han quejado de él ante la Casa Blanca, incluso durante la fiesta de Janucá de la Casa Blanca la semana pasada, de acuerdo con algunos de los asistentes.

La mayoría de las molestias a ambos lados de la línea del partido se centran en el registro electoral de Hagel, durante sus dos mandatos en el Senado votó en contra de sanciones más duras contra Irán como una forma de frenar el programa nuclear de ese país, que Israel ve como una amenaza existencial. Durante el gobierno de George W. Bush, Hagel, que no buscó un tercer mandato en el 2008, se manifestó en contra de un ataque militar contra el programa nuclear iraní y pidió compromiso diplomático en varias ocasiones.