Cleveland. El presidente de EU, Barack Obama, viajó ayer al valioso campo de batalla de Ohio para tratar de replantear la elección como una difícil decisión entre su administración económica y una alternativa que, afirmó, llevaría de vuelta al país a las políticas que son en gran medida responsables de la crisis.

En declaraciones a raíz de dos semanas de tristes noticias económicas y políticas para el presidente, Obama ofreció la defensa de su Presidencia más vigorosa a la fecha, con lo que refutó el argumento del republicano Mitt Romney de que Obama ha sido un líder pobre y ofreció una larga lista de ejemplos de acciones, como las inversiones en escuelas, energía e infraestructura, que ha adoptado para fortalecer a la clase media y hacer que la economía crezca a largo plazo.

Romney, expuso Obama, reduciría los impuestos, recortaría el gasto y eliminaría las regulaciones; un resultado que la historia ya ha demostrado que no conducirá a la prosperidad que los republicanos han prometido.

Más que nada, esta elección representa una decisión entre dos visiones fundamentalmente diferentes de cómo generar un crecimiento fuerte y regular, la forma de pagar nuestra deuda a largo plazo y sobre todo cómo generar buenos empleos de clase media para que la gente pueda tener confianza de que si trabajan duro pueden salir adelante. Éste no es un debate abstracto. Éste no es otro argumento trivial de Washington. He dicho que éste es el problema decisivo de nuestra era y lo digo en serio. He dicho que éste es un momento decisivo para la clase media de Estados Unidos y lo creo , manifestó Obama.

También culpó a la política partidista en Washington por la falta de progreso en la reactivación de la economía estadounidense. Culpó a las políticas de George W. Bush de agravar la recesión y acusó a Romney de ofrecer la misma visión.

En un día en el que también habló Romney en Ohio, el discurso del Presidente reflejó una nueva urgencia que emana de la campaña electoral, mientras que ambos candidatos han intensificado sus esfuerzos para definir la elección en términos de la principal preocupación de la nación: la economía.

Romney no pretendía dejar que Obama fuera el centro de atención. El aún no formalmente designado candidato republicano brindó su propia visión en un intento de eclipsar el mensaje del Presidente.

Ustedes habrán oído que el presidente Obama (...) dará un discurso sobre la economía. Lo hace porque no ha logrado la recuperación de la economía. Y será una persona elocuente al describir sus planes para hacer que la economía sea mejor, pero no se olviden que ha sido Presidente durante tres años y hablar es barato. Las acciones hablan más fuerte , sentenció Romney.