El presidente Obama tiene una significativa ventaja, lejos de ser determinante, sobre el exgobernador de Massachusetts Mitt Romney en la carrera por conseguir los 270 votos electorales o compromisarios este otoño, según el primer análisis, detallado del mapa, realizado por The Washington Post.

Obama comienza a las elecciones generales con 15 estados (más el Distrito de Columbia) y 196 votos electorales firmes, mientras que Romney arranca con 21 estados y 170 votos electorales sólidos en su esquina.

Si se suman los estados que están sólidamente en favor de Obama más los que se inclinan hacia él, se obtienen 237 votos electorales.

Si se suman los estados que están sólidamente en favor de Romney más los que se inclinan hacia él, se obtienen 191 votos electorales.

Mientras que Obama está más cerca del premio que Romney, la victoria será probablemente para quien conquiste los nueve estados indecisos: Colorado, Florida, Iowa, Nevada, New Hampshire, Carolina del Norte, Ohio, Wisconsin y Virginia. Considerados verdaderamente como un volado en nuestras primeras predicciones de los colegios electorales.

Esos nueve estados comprenden 110 votos electorales; cualquier candidato que gane la mayoría de ellos tiene casi segura la Presidencia.

Si el 2008 sirve como una guía para este año, Obama se llevó todos y cada uno de esos nueve estados con un sorprendente margen de victoria en todos ellos de 7.6 por ciento.

Para aumentar su propio margen de error en esos estados indecisos, Romney tendría que hacerse de un gran tesoro de voto electoral; Pennsylvania es el estado más obvio donde podría obtenerlo. Si gana los 20 votos electorales de Pennsylvania, su relativamente estrecho camino se abriría súbitamente.

Sin embargo, en nuestro análisis del mapa electoral del 2012, es preferible ser Obama que Romney.