Washington.- El presidente estadounidense Barack Obama presionará a los ejecutivos de BP esta semana para que implementen un fondo de garantía para pagar los daños que reclaman las personas y empresas perjudicadas por el desastre del derrame de petróleo en el Golfo de México.

La medida se produce cuando Obama, que se dirigirá a la nación para tratar el derrame la noche del martes, enfrenta cuestionamientos por su manejo del desastre, ocurrido hace 55 días.

Millones de galones de crudo se han derramado en el Golfo de México desde que una explosión en una torre de perforación en la que murieron 11 trabajadores y en la que el pozo colapsó.

Obama también propondrá un panel independiente para que administre los pagos cuando se reúna con el presidente Carl-Henric Svanberg y otros funcionarios de BP BP.LBP.N el miércoles en la Casa Blanca.

" Queremos asegurarnos de que el dinero sea reservado para los reclamos legítimos", dijo el asesor de la Casa Blanca, David Axelrod, en el programa de NBC "Meet the Press," agregando que el dinero se administraría independientemente para asegurar que se distribuirá oportunamente.

Cincuenta y cuatro senadores demócratas quieren que BP ponga un pago inicial de 20,000 millones de dólares en una cuenta manejada independientemente para cubrir compensaciones a las víctimas y limpiezas.

"Establecer esta cuenta serviría como un acto de buena fe y como un primer paso hacia asegurarse de que no habrá demora o un intento de evadir responsabilidades por daños", escribieron los senadores en una carta al presidente ejecutivo de BP, Tony Hayward.

Demandaron una respuesta para el 18 de junio.

Crecen críticas

El lunes, Obama realizará su cuarto viaje al Golfo y visitará Alabama, Misisipi y Florida por primera vez desde que se produjo la filtración en el pozo. El mandatario regresará a Washington el martes y se dirigirá a la nación a las 20.00 hora local (0000 GMT).

"Quiere establecer los pasos que vamos a tomar desde aquí para pasar la crisis", dijo el asesor de la Casa Blanca David Axelrod al programa "Meet the Press" de la NBC.

"Es un gran paso. Ahora tenemos cierta claridad sobre el petróleo que se está filtrando, sobre cómo lo enfrentaremos y qué significa para aquellas comunidades", señaló.

Sin embargo el periódico The New York Times fue muy severo en su editorial del domingo respecto al liderazgo de Obama frente al derrame.

" El presidente no puede tapar la filtración o mágicamente limpiar el contaminado Golfo de México (...). Pero él y su Gobierno necesitan hacer mucho más para mostrar que están sobre este caos y no perpetuamente tras la curva", indicó.

"Los estadounidenses necesitan saber que el señor Obama, cuya calma puede ser vista como indiferencia, está comprometido", agregó, y destacó que el derrame ha generado dudas respecto a la "competencia y liderazgo de Obama".

Debate por pago de dividendos

Estados Unidos y Gran Bretaña restaron importancia a las tensiones diplomáticas por la crisis. Obama dijo el sábado al primer ministro británico, David Cameron, que no tiene interés en minar el valor de BP.

El ministro británico de Relaciones Exteriores, William Hague, dijo que dependía de la gigante energética decidir sobre el pago de dividendos a sus accionistas, un tema por cual Washington ha estado presionando debido a que considera que los fondos deben ser usados para compensar por el desastre.

También dijo que el Gobierno británico estaba ofreciendo a Estados Unidos enormes cantidades de dispersantes químicos para ayudar a limpiar el derrame.

Una fuente cercana a BP dijo el domingo que es poco probable que la empresa decida cancelar sus dividendos para accionistas.

" Estamos considerando varias ideas fuera de eliminar los dividendos", dijo el domingo la fuente a Reuters.

BP podría evadir el dividendo, pagarlo a sus accionistas o enviarlo a una cuenta hasta que las responsabilidades económicas por el derrame de crudo en el Golfo de México estén más claras, indicó la fuente.

Estados Unidos está presionando a la compañía para que suspenda el pago de dividendos y así pueda pagar por los daños a personas y empresas afectadas por el derrame.

BP colocó una tapa de contención sobre su pozo dañado este mes, pero el petróleo sigue fluyendo al océano, contaminando playas y hábitats de vida salvaje, causando la muerte a animales y poniendo el riesgo al turismo y la pesca.

La filtración, parcialmente contenida, se estima en 40.000 barriles (6,36 millones de litros) de crudo al día.

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