El presidente estadounidense, Barack Obama, llamó ayer a Siria un Estado desmoronándose . Reconoció que las Naciones Unidas están aún muy lejos de alcanzar el objetivo de devolver la estabilidad y la normalidad a la nación devastada por la guerra, pero volvió a descartar una intervención militar directa de EU.

Junto al presidente francés, Francois Hollande, en una conferencia de prensa en la Casa Blanca, Obama sostuvo que la presión internacional sobre Siria para renunciar a su arsenal de armas químicas ha comenzado a avanzar incluso cuando el gobierno del presidente sirio Bashar al-Assad no ha cumplido con una serie de los plazos.

Nadie va a negar que hay una enorme frustración aquí , refirió Obama. En este momento no creemos que exista una solución militar como tal al problema.

Sin embargo, la situación es fluida y seguimos explorando todas las vías posibles para resolver este asunto, ya que no sólo es desgarrador ver lo que está pasando con el pueblo sirio, sino que también es muy peligroso para toda la región en general , abundó.

Obama también defendió el enfoque de su administración en las negociaciones sobre el programa nuclear de Irán con el argumento de que Estados Unidos mantendrá las sanciones económicas existentes, mientras que las seis potencias mundiales negocian un pacto nuclear duradero con Teherán. Sin embargo, advirtió que la imposición de nuevas sanciones arriesgaría a que el acuerdo provisional con Irán se vaya en picada.