Washington.- El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, defendió su política de deportaciones que ha resultado en la expulsión de más de 1.2 millones de indocumentados en su gobierno, pero criticó a Mitt Romney y Newt Gingrich por no apoyar la Ley Dream.

En una entrevista con la cadena estadunidense en español Univisión que será difundida este jueves, Obama señaló que mientras no exista una reforma migratoria integral continuarán las 'historias descorazonadoras' de familias separadas o deportadas.

"Así está la ley en los libros. Y la manera en la que funciona el sistema, el presidente no tiene la autoridad de simplemente ignorar al Congreso", dijo a la periodista María Elena Salinas cuando lo cuestionó sobre el número récord de deportaciones.

Sólo el pasado año fiscal, el Departamento de Seguridad Interna (DHS) deportó a 397,000 indocumentados, la mayoría de origen mexicano.

Obama señaló, no obstante, que su gobierno da prioridad administrativa a la deportación de aquellos inmigrantes con antecedentes criminales, y no a las familias que respetan la ley o a los jóvenes estudiantes indocumentados.

Y hasta que tengamos una reforma migratoria integral, continuaremos teniendo historias descorazonadoras. Eso es lo que estamos tratando de cambiar. Pero en última instancia, tenemos que cambiar nuestra política", insistió.

La Casa Blanca anunció el año pasado una política de revisión de los 300,000 casos de personas en lista de espera para la deportación.

Bajo los programas piloto iniciales en Denver y Baltimore se han recomendado unas mil 600 suspensiones de deportación.

En su Mensaje sobre el Estado de la Unión, Obama hizo un llamado al Congreso a trabajar de inmediato hacia una reforma migratoria integral o al menos de una legislación que permita la permanencia de estudiantes indocumentados.

"Los opositores del cambio carecen de excusas. Deberíamos estar trabajando en una reforma migratoria integral de inmediato", dijo Obama el martes ante una sesión conjunta de la Cámara de Representantes y del Senado.

'Pero si la política del año electoral impide que el Congreso analice un plan integral, por los menos coincidamos en detener la deportación de jóvenes responsables, que quieren trabajar en nuestros laboratorios, emprender negocios defender al país', enfatizó.

En la entrevista con Univisión, Obama evitó responder sobre cuál rival republicano, Romney o Gingrich, sería más difícil de vencer en las próximas elecciones presidenciales, pero recordó que ambos se oponen a la Ley Dream para legalizar a estudiantes indocumentados.

'Ellos creen que no deberían abrir un camino a la ciudadanía a los jóvenes (...) Quien quiera que sea el nominado, creo que representan ideas que son erróneas para Estados Unidos', señaló.

Obama refrendó en ese sentido su compromiso de continuar impulsando una reforma migratoria integral o al menos la Ley Dream.

Por eso hablé de ello en el Mensaje del Estado de la Unión y voy a seguir hablando de ello'.

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