El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, condenó el viernes "el uso de la violencia" del régimen sirio y acusó al presidente Bashar el Asad de "buscar la ayuda iraní" en la represión de protestas de manifestantes, que según activistas ha dejado más de 70 muertos.

"Estados Unidos condena en los términos más fuertes posibles el uso de la fuerza del gobierno sirio hacia los manifestantes. Este desmesurado uso de la violencia para acallar las protestas debe terminar ya", dijo Obama en un comunicado.

"En lugar de escuchar a su propio pueblo, el presidente Assad acusa al extranjero, con la intención de obtener la ayuda iraní para reprimir a los sirios con las mismas tácticas brutales utilizadas por sus aliados iraníes", añadió.

"Nos oponemos firmemente al tratamiento que inflige el gobierno sirio a sus residentes y seguimos levantándonos contra su actitud desestabilizadora, y su apoyo al terrorismo y a grupos terroristas", agregó el mandatario.

Según el mandatario estadounidense, la violencia de este viernes demuestra que el anuncio del jueves de las autoridades sirias del levantamiento del estado de emergencia vigente desde 1963 "no era serio".

SUMAN 90 MUERTOS

Fuerzas de seguridad sirias mataron el viernes a casi 90 manifestantes, dijeron activistas locales, en la jornada más sangrienta de las crecientes protestas que se suceden desde hace un mes contra el gobierno del presidente Bashar al-Assad.

Los Comités de Coordinación locales le enviaron a Reuters una lista con los nombres de 88 personas clasificadas por región que, según el grupo, murieron en zonas que van desde la ciudad portuaria de Latakia a Homs, Hama, Damasco y la sureña localidad de Izra'a.

No fue posible confirmar de manera independiente las cifras.

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, pidió al Gobierno sirio que deje de usar una violencia "atroz" contra los manifestantes y acusó a Assad de buscar la ayuda de Irán.

DOCH