Washington.- El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, celebró hoy en la Casa Blanca el Día de la Independencia nacional con 1,200 militares estadounidenses que participaron en las guerras de Afganistán e Irak, así como con sus familiares.

"Ustedes son la razón por la que Estados Unidos y nuestras fuerzas armadas permanecen como la gran fuerza por la paz y la seguridad que el mundo jamás haya conocido", señaló el mandatario, acompañado por su esposa Michelle en los jardines de la Casa Blanca.

Obama y su familia fueron anfitriones de 1,200 militares y sus familiares, a quienes agasajó con la tradicional carne asada o 'barbacoa' típica de las fiestas nacionales.

Obama les dijo a sus invitados que no podría haber pensado en alguien mejor para celebrar el 4 de julio que los hombres y mujeres del ejército y sus familias 'extraordinarias'.

Les invitó a disfrutar y relajarse, pero también a reflexionar por un momento el significado de Estados Unidos y "de los patriotas que firmaron la Declaración de la Independencia y perdieron su vida por la libertad", dijo.

"Ustedes son los herederos de ese legado, ustedes representan los últimos de una larga línea de héroes que han servido a nuestro país con honor y que han hecho enormes sacrificios para proteger las libertades que hoy disfrutamos todos", enfatizó.

Luego de reconocer el servicio destacado de algunos miembros de las diferentes corporaciones militares, Obama les reiteró su apoyo como comandante en jefe "en el campo de batalla y el cuidado cuando regresen a casa".

Agregó que Estados Unidos se asegurará de otorgar apoyo y reconocimiento a sus familias a través de la campaña que la primera dama y Jill Biden, esposa del vicepresidente Joseph Biden, emprendieron hace unas semanas.

Más tarde, la familia Obama disfrutará con sus invitados los fuegos artificiales que tradicionalmente en punto de las 21:10, hora local, se lanzan desde la fuente reflejante del Monumento a Lincoln y que pueden ser admirados desde la Casa Blanca.

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